Vistas de la Basílica de Santa María de la Salud, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Qué ver en Venecia en dos días

Si estás pensando en visitar Venecia y sólo tienes un fin de semana, no te desanimes, es posible ver los puntos más importantes de la ciudad, dar un paseo en «vaporetto» y hasta visitar islas cercanas. Para que puedas ver Venecia en dos días, te cuento cómo lo hicimos nosotros y aprovecho a pasarte consejos para hacer rendir tu presupuesto al máximo.

Vistas del Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Vistas del Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Venecia es una ciudad bellísima con la que seguramente hayas soñado viajar alguna vez en tu vida, incluso quizás te hayas imaginado paseando de la mano de tu media naranja o tu otro limón. Y estoy segura que no te defraudará aunque solo pases por ella un fin de semana. Lo importante es saber disfrutarla, recorrerla a pie cruzando los puentes una y otra vez, saboreando cada esquina, cada rincón, observando el vaivén de esta ciudad maravillosa que te dejará enamorada.

Canales de Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Canales de Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

¿Cómo llegar a Venecia?

Se puede llegar en avión, pero desde Madrid es bastante más caro que lo que hicimos nosotros, que fue viajar en avión a Bolonia por solo 45€ ida y vuelta. De Bolonia tomamos un tren a Verona donde pasamos la tarde y la noche del sábado y la mañana del domingo. Ese tren nos costó 10€. Y de Verona tomamos otro tren a Venecia por solo 10€ cada uno.

El tren llega a la Estación Santa Lucía, cerca de Piazzale Roma que es donde están los autobuses. Cuando llegamos a Santa Lucía había mucha niebla y a penas se distinguía la iglesia en frente, San Simeone Piccolo pero tres días después, cuando nos marchamos desde la misma estación de trenes, sí que la vimos y su cúpula verde es preciosa.

Basílica San Simeone Piccolo, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Basílica San Simeone Piccolo, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Desde la estación Santa Lucía, si te hospedas por la zona de Rialto o Ca’d Or puedes tomar el vaporetto (una especie de ferry público), el de la línea 1, en el embarque E. Hay muchos embarques y muchas líneas pero no todas te llevan a la zona así que si tienes dudas, mira el mapa que ponen en casa embarque. El billete de ida cuesta 7,5€ pero hay más opciones de día completo por 20€ que si vas a tomar bastante el vaporetto o si vas a ir a las otras islas te compensa, pero también es cierto que es muy probable que te muevas por la ciudad caminando, cruzando los canales a pie por sus puentes.

¿Qué ver en Venecia?

Nosotros, pasamos en total tres noches en Venecia, cuyo hospedaje nos costó poco más de 150€ en una habitación doble súper cómoda y bonita, con vistas a uno de los tantos canales de Venecia, a diez minutos andando de la famosa Plaza San Marcos y a tres minutos del Puente Rialto, lo cual facilitaba los desplazamientos por la ciudad.

Vistas desde nuestro Hotel Palazzo Rosa, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Vistas desde nuestro Hotel Palazzo Rosa, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Visitar Venecia es para amantes del paseo diurno y nocturno, para aquellos que gustan de las ciudades de callejones, de la arquitectura italiana, del romanticismo, y sobre todo, de perderse.

También navegar por el Gran Canal en Vaporetto es parte de visitar la ciudad. Es una sensación curiosa y te permite ver Venecia desde un ángulo diferente al de callejearla, le da cierta emoción.

Paseando en Vaporetto por el Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Paseando en Vaporetto por el Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

El primer día, aunque llegues por la tarde, te da tiempo de caminar hasta la Plaza San Marcos y ver por primera vez la magnífica Basílica de San Marcos y el Palacio Ducal. Dará tiempo también a callejear por la zona más allá de la Plaza y asomarse al Gran Canal donde encontraremos un paseo costero muy entrañable. Lo más bonito, es sin duda, ver las góndolas flotando en los atracaderos del Gran Canal y a sus conductores vestidos con camisetas a rayas azules o rojas.

Góndolas atracadas en el Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Góndolas atracadas en el Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Si llegar a la Plaza San Marcos es muy fácil porque hay carteles amarillos en casi cada esquina que te indican el camino, también lo es volver hacia la zona de Rialto por la misma razón. Nosotros nos hospedamos a pocos minutos andando del Puente Rialto así que nos era muy útil seguir las señales para volver a la zona. Y el Puente Rialto es un imperdible que nosotros decidimos dejar para el día siguiente bien temprano.

Campo de San Bartolomeo, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Campo de San Bartolomeo, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Durante la primera noche, disfrutamos tanto al perdernos por las callejuelas de Venecia y volver a encontrarnos en algún rincón mágico que al día siguiente repetimos. Pusimos rumbo a la Plaza San Marcos pero cambiamos de camino una y otra vez para no perdernos ni un detalle de ese laberinto que es Venecia.

Basílica de San Marcos, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Basílica de San Marcos, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Después de visitar por dentro la Basílica de San Marcos, paseamos por la orilla del Gran Canal hacia un lado y hacia otro, apreciando cada edificio, cada puente. El día no acompañaba mucho al paseo pero sin duda lo disfrutamos como si fuera el mejor día de verano, incluso más porque tengo entendido que durante la temporada de verano, la afluencia de gente y la multiplicación de puestos de venta de souvenirs hace imposible el paseo relajado.

Paseo junto al Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Paseo junto al Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Uno de los puentes que más me gustó de los tantos que cruzan los pequeños canales de esta zona cercana al Gran Canal y al Palacio, es el Puente de los Suspiros, con su piedra blanca limpia.

Puente de los Suspiros, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Puente de los Suspiros, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Y de ahí decidimos cruzar un puente temporal que no venía en los mapas y que había sido instalado para las fiestas especiales en la Basílica de Santa María de la Salud. Estaba tan lleno de gente, que no acabamos de cruzar el puente pero las vistas nos recordaron donde estábamos: en una ciudad construida sobre el mar.

Vistas de la Basílica de Santa María de la Salud, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Vistas de la Basílica de Santa María de la Salud, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Volvimos a la zona que rodea el río del Albora y callejeamos siguiendo el cartel de “A la Academia” que es otro puente que sí está siempre. Lo cruzamos y nos encontramos con otro barrio muy diferente de la zona más céntrica. Un barrio más tranquilo, con menos tiendas, más residencias privadas, más gente local y menos turistas. Más canales y puentecitos para cruzarlos.

Paseando por los barrios de Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Paseando por los barrios de Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

 Tras ver la Basílica de Santa María de la Salud de cerca, volvimos al Puente de la Academia y de ahí caminamos hacia Campo de San Estefano y la Iglesia del mismo nombre. Y de ahí hacia arriba, hacia el Campo de San Salvador y el Palacio Dolfin Manin, una zona también tranquila, algo aislada y menos comercial comparado con la zona donde nos hospedamos.

Campo de San Estefano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Campo de San Estefano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Antes de que se hiciera de noche, emprendimos el recorrido de regreso, cruzamos el Puente de Rialto y nos fuimos al hotel. Siempre sin dejar de callejear y caminar una vez más por pequeños puentes que cruzan los tantos canales de Venecia. No tomamos góndola porque los precios son altísimos, desde 80 a 100€ por hora. Puede resultar romántico navegar por los angostos canales de la ciudad, pero un precio demasiado elevado para un presupuesto ajustado.

Puente Rialto, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Puente Rialto, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Segundo día de viaje: Burano, Torcello y Murano

El segundo día de viaje (si no contamos la tarde noche del día en que llegamos) lo empleamos en viajar bien temprano hacia la isla Burano, un pequeño pueblo muy colorido con mucho encanto. Viajamos hacia Burano en el vaporetto de la línea 12, pasando por Murano, isla que visitamos al final del día.

Casitas de colores de Burano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Casitas de colores de Burano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

En Burano, el tiempo se ha detenido. Nada que ver tiene con el trajín de gente de Venecia, al menos a finales de noviembre cuando nosotros viajamos. Todo está tranquilo, los locales hacen sus compras en la verdulería, tienden la ropa a secar, compran el pan, o simplemente dan un paseo por la orilla del mar.

A orillas del mar, Burano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
A orillas del mar, Burano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Burano es famosa por sus casitas de colores y es que una es más bonita que la otra. Sin duda, los habitantes de Burano se esmeran en que sus casas luzcan alegres. Sin embargo, nos encontramos con muchas casas en venta, algunas descuidadas, arruinadas por la salitre y el paso del tiempo.

Casita en venta, Burano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Casita en venta, Burano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Desde Burano cruzamos en un pequeño ferry a la isla de Torcello, tan pequeña que recorremos su camino principal y volvemos al embarque en menos de media hora. Además, nos acercamos a la Basílica de Santa María de la Asunta, fundada en el año 639. La verdad es que no subimos al campanario porque no solemos pagar por estas cosas pero si quieren disfrutar de unas vistas altas de la pequeña isla de Torcello. El mismo ferry que nos trajo de la isla de Burano nos devuelve a ella.

Isla Torcello, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Isla Torcello, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Desde Burano, volvemos a tomar la línea 12 del vaporetto y nos bajamos en Murano, isla famosa por la fabricación de piezas de vidrio. A nosotros nos pareció un pueblo menos pintoresco que Burano a pesar de que también tiene sus casitas de colores y sus puentes. Caminamos una horita por Murano y descubrimos rinconcitos desconocidos.

Murano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Murano, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Volvimos de Murano hacia Venecia en la línea 42 de vaporetto para ver el atardecer en el Gran Canal, un paseo que resultó el mejor final para un día estupendo de pueblos con encanto y paseos por el mar.

Atardecer en el Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Atardecer en el Gran Canal, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

El último día en Venecia, antes de tomar el tren para Bolonia, paseamos por el barrio frente a la Estación Santa Lucía y esta vez sí pudimos ver los edificios sin niebla y cruzar el puente. La niebla del día de llegada había dado paso al cielo despejado.

Barrio frente a la Estación Santa Lucía, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Barrio frente a la Estación Santa Lucía, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

Un beso en el “Ponte degli Scalzi” frente a la Estación Santa Lucía, nos hizo llamar la atención de una estudiante de fotografía de Padua que iba en busca de la foto perfecta para retratar el amor en Venecia y lo consiguió. Y así dimos por finalizado nuestro viaje en esta ciudad maravillosa y romántica en todos sus rincones.

Por el barrio frente a la Estación Santa Lucía, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Por el barrio frente a la Estación Santa Lucía, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

¿Dónde comer o cenar?

A la hora de cenar, no teníamos muy claro adonde ir pero nos decidimos por una Ostrería llamada Calle 21 donde comimos muy bien pero nos pasamos bastante de presupuesto (25€ cada uno) porque comimos entrante y postre y porque como en casi todos los sitios de Venecia, te cobran la bebida bastante cara y te agregan un suplemento de servicio.

Para el día siguiente, ya habíamos aprendido, y al mediodía comimos una porción de pizza riquísima y enorme en un puesto pequeño frecuentado por locales. Nos costó solo 3,5€ y no pagamos bebida porque la buena noticia es que en Italia se puede beber el agua del grifo así que llevábamos nuestra botellita cargada.

Por la noche, aprovechamos el famoso aperitivo italiano, que consiste en una copa que da derecho a un pequeño buffet libre por un par de euros más, y que daba comienzo a las 17.30 y terminaba sobre las 19 hs. Nos gustó tanto el sitio en el que tomamos el aperitivo que repetimos la siguiente noche.

Bar de aperitivo, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Bar de aperitivo, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com

4 comentarios en “Qué ver en Venecia en dos días”

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