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La peor noche de mi vida, en Bolivia

Tres días por el suroeste de Bolivia dan para mucho que contar y es que todo fue una aventura. Si pinchar dos veces la rueda de la camioneta fue parte del viaje, también lo fue pasar la peor noche de mi vida en un pueblo del que no recuerdo el nombre y en el que soñé (o aluciné) que estaba en casa de mi tía en Mar del Plata.
Llegamos a nuestro “hostel” cuando aún era de día y merendamos. Dimos un paseo para conocer el lugar: un pueblo casi sin habitantes, con unos diez o doce refugios que funcionan como alojamiento para los turistas que deciden atravesar el Salar del Uyuni. Y jugamos un rato con las llamas, antes de que cayera la noche y con ella el frío y todo lo demás.
Llamas en la Reserva Natural de Fauna Andina Eduardo Avaroa
Alojamientos en la Reserva Natural de Fauna Andina, Bolivia
Al caer la noche, nos damos cuenta que nuestro hogar de esa noche es bastante inhóspito: la salamandra encendida en el pasillo con mesas que hace de comedor y merendero, da algo de calor pero se escapa por las ventanas y huye hacia la puerta cada vez que alguien la abre. En este momento, con dos o tres grados bajo cero, empiezo a extrañar la doble ventana, la calefacción central y otras tantas cosas de la “ciudad”. Estoy abrigada con todo lo que puedo abrigarme y aún así tengo frío. Y para colmo de males, había prometido a Marion, mi compañera de viaje mujer, que saldríamos a ver las estrellas del desierto, aunque fuera tan solo cinco minutos. Lo hicimos y fue hermoso mientras duró. Pero volví adentro, después de cinco minutos contados por reloj, literalmente congelada. 
¿Hace más frío del que dicen? ¿Los dos o tres grados bajo cero del desierto son más fríos que los de la ciudad? ¿Tengo mal de altura como dice nuestro guía? Acepto el té de coca que me ofrece y me acuesto. Es temprano pero mañana a las 4 am tenemos que levantarnos. A lo mejor el té alivia un poco mi sensación de malestar, mi dolor de cabeza, pero no el frío, que ni las mil mantas ni la bolsa de dormir ni el calor de David alivian. ¿Tengo fiebre? A lo mejor sí, quién sabe. ¿Dónde estoy? ¿Tía, me das agua con limón para el estómago? Mi tía no está ahí pero por alguna razón yo estoy alucinando que estoy en casa de mi tía en Mar del Plata, descompuesta y pidiéndole ayuda. La noche se hace eterna y al levantarnos a las 4 am. yo siento que he pasado la peor noche de mi vida.

Y por si no fuera suficiente lo mal que he pasado la noche, me encuentro desayunando a las 5 am en un pasillo ancho que hace de comedor, con mucho frío y con muy pocas ganas de salir de excursión. Esa mañana visitamos los Géiseres y yo apenas pude bajar de la camioneta 4×4 para sacarme una foto en una salida de vapor que hacía un ruido muy fuerte.

Por suerte, cuando llegamos a las Aguas termales ya me sentía algo mejor y si no me sentía mejor, los 30 grados de las aguas de la poza donde me animé a meterme a pesar del frío exterior, me hicieron sentir mejor. Y poco a poco fui olvidando la mala noche que pasé por el mal de altura en Bolivia.

A 30 grados en las Aguas Termales del sur de Bolivia, 2014
Géiseres en el sur de Bolivia, 2014

Aventuras en el Salar del Uyuni, Bolivia

El viaje a Bolivia empezó en Villazón, siguió por Uyuni y toda su extensión de Salar y lagunas, y terminó en La Paz unos días más tarde. Fue corto (4 días) pero intenso. Intenso en muchos sentidos.

Camino al Cementerio de trenes, Desierto de Uyuni, Bolivia, Agosto 2014 | rominitaviajera.com
Camino al Cementerio de trenes, Desierto de Uyuni, Bolivia, Agosto 2014 | rominitaviajera.com
En el anterior artículo “La odisea de llegar a Uyuni” contaba que estábamos por iniciar la excursión de tres días que nos llevaría a visitar el Cementerio de Trenes, recorrer el Salar del Uyuni, dormir en un Hotel de Sal, caminar por la Isla Incahuasi, ver el Volcán Ollagüe, ver la Laguna Colorada, visitar la Laguna Hedionda, sacarnos fotos en el Árbol de piedra, dormir en medio del desierto, ver y “tocar” el vapor de los Géiseres y bañarnos en las Aguas termales del Volcán Licancabur. Y hoy voy a contarles cómo fue parte de esa aventura.
Alrededores de Uyuni, Bolivia, 2014 | rominitaviajera.com
Alrededores de Uyuni, Bolivia, 2014 | rominitaviajera.com

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