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Viajar caminando

Viajar caminando es la forma más antigua de viajar. Viajar caminando es mirar de frente al sol y llenarse de energía; o mirar las estrellas y guiarse con ellas en la noche.

Viajar caminando es vivir el paisaje, es sentir el viento, el frío y el calor, es tocar la lluvia y empaparse de ella y de la vida. Es crecer. Es encontrarse con uno mismo y con los demás. Es viajar. Es caminar.

Viajar caminando es el mayor de los placeres de esta vida.

Viajar es mi mayor pasión en la vida. Caminar es la otra. Caminando se descubre el paisaje de una manera especial, se siente con todos los sentidos y es de las experiencias más lindas que existen al viajar. Se puede conocer mejor a la gente de un lugar, a los que pasean, a los que están trabajando, a los que te saludan o te ofrecen de comer, a los que viven ahí o a los que están de paso. Viajando caminando se conoce mejor un lugar. Caminando se avanza al ritmo que cada uno puede y así aprendemos a hacer pausas, a escuchar nuestro cuerpo y a dejarnos llevar por él.

Caminando se viaja mejor. Vamos caminando.

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Quiero ser escritora y viajera

Estaba hoy leyendo “Mis cuatro años de viajera…” en el blog “Viajando por ahí” cuando caí en la cuenta de algo: al igual que su autora, llevo años dando la vuelta al mundo. Y si bien a veces me ansío y creo que viajo menos de lo que me gustaría, la realidad es que viajo tanto como me propongo. En definitiva, poco a poco y a mi manera, con espacios de estabilidad y trabajo estresante, estoy viajando alrededor del mundo. Y así me lo hizo notar una amiga argentina hace un tiempo: “amiga, vos estás dando tu propia vuelta al mundo”.

Me emocionó mucho leer este post de Aniko porque me identifico totalmente con ella. Siempre soñe con ser: “viajera y escritora” o escritora viajera. Al principio me daba un poco igual por dónde iba a empezar. Tuve épocas en las que me expresé con poesía, otras con cuentos o relatos cortos, y hasta empecé alguna novela. Pero siempre quería contar historias, cosas que le ocurría a la gente, acá o allá, en una ciudad cercana o lejana, en un país conocido como era para mí Argentina, o en un país desconocido como era Afganistán. Sí, me inventé una vez una historia sobre una mujer cuyo marido iba a la guerra y sufría su ausencia. Y mientras escribía sobre lugares lejanos soñaba con conocerlos, aprender sus costumbres, sus idiomas, sus tradiciones y hacer amigos por el camino.

Todavía recuerdo cuando con nueve o diez años le dije a mi mamá que quería estudiar quechua y entonces me preguntó extrañada que para qué. Y le respondí “quiero un día ir a conocer a los pueblos quechua y poder escuchar sus historias y conocerlos de verdad, convivir con ellos, por eso necesito aprender quechua”. Y mi abuela me regaló un libro viejo sobre Cuzco y me puse a leer las últimas páginas donde había palabras traducidas al quechua. Creo que pensaron que eran locuras de niña pequeña. No lo recuerdo pero yo era feliz soñando con conocer la cultura quechua algún día. Asignatura pendiente que ojalá satisfaga en parte este año. Después a los diez años le dije a mis padres que quería estudiar inglés porque era el idioma del futuro y la única forma de viajar por el mundo. Menos mal que me hicieron caso y me enviaron a clases particulares. Sin saber inglés creo que me hubiera inhibido mucho al cruzar más de una frontera.

Me fui por las ramas. Lo hago siempre. De hecho, cuando empiezo un artículo no tengo muy claro adonde quiero llegar. Y cuando lo tengo claro, llego a algo totalmente distinto. En fin, el tema es que me siento muy identificada con esta viajera escritora del blog “Viajando por ahí”. Al igual que ella pensé en estudiar Filosofía y Letras pero luego desistí y estudié Periodismo. Y no lo hice en mi ciudad de origen, en Mar del Plata, ni en Palma, la ciudad donde mis papás se mudaron cuando yo terminé la escuela secundaria, sino en Madrid, ciudad cosmopolita y viajera donde las haya. Madrid también fue la primera ciudad de España que conocí después de Palma. Luego vino Barcelona y las mil y un ciudades de este hermoso país que pude conocer en los diez años que viví en él hasta diciembre del año pasado.

Durante la carrera y al terminarla también, escribí artículos de viajes en algunas revistas digitales y en blogs de viajes como aquel sobre mi estancia en el pequeño país de Malta en el año 2010 que los directores titularon Malta por goleada. Para mí que no me gusta el fútbol fue poco acertado pero ahí estaba mi primer artículo de viajes publicado. Fue un viaje de tres semanas pero tuve que reducir el artículo a una semana porque así me lo pidieron desde la redacción. Por aquel entonces ni había oído hablar de SEO ni de posicionamiento en buscadores, pero no tardaría ni un año en aparecer esa palabreja en mi vocabulario, palabra que menciona Aniko en su artículo y que solía marcar mi día a día en mi trabajo en 2011 y 2012. Y que sigue y seguirá jugando un papel importante en mi día a día, pero eso es otro tema que creo hoy no voy a contar.

La cuestión es que mi amiga tiene razón cuando dice que estoy dando mi propia vuelta al mundo. Si hoy me preguntaran desde cuándo estoy viajando por el mundo no sabría por donde empezar. Podría incluir en mis peripecias los viajes a Villa Gesell, Miramar, Tandil, Ostende, San Miguel del Monte y otras ciudades de la provincia de Buenos Aires a las que fui de chica por una causa o por otra. Seguro me marcaron pero no sé si fueron el inicio de mi vuelta al mundo. Quizás fue el primer viaje en avión: a los diecisiete años cuando volamos de Argentina a España y al atravesar el océano sentí que el mundo entero estaba ahí esperándome, que podía recorrerlo sin límites. O tal vez fue mi primer viaje fuera de España en 2008 cuando fui a Roma con un grupo de amigas. A lo mejor la oportunidad de recorrer Estrasburgo, Bruselas, Lovaina y Brujas grabando con mi cámara la visita de un grupo de chicas a las instituciones europeas más importantes y turisteando a su manera, fue lo que marcó el inicio de mi vuelta al mundo. No sabría decirlo. Podría también ser el viaje que hice en 2010 recorriendo en coche y de camping en camping Francia, Bélgica, Holanda, Suiza y Luxemburgo. O quizás esos diez días en Nueva Delhi, en India, que me acercaron a una cultura totalmente diferente y me contagiaron de una felicidad inmensa que a día de hoy casi no ha sido superada por ningún otro viaje. También pudo ser el viaje de voluntariado a Kenia en 2012 o el viaje a Salta y Jujuy en mi regreso a Argentina en 2013.

Sinceramente creo que es difícil establecer un comienzo pero definitivamente estoy dando la vuelta al mundo. A veces me gustaría ir más lento, disfrutar más de un paisaje o de una charla con un desconocido, aprender el idioma local más a fondo, quedarme más de quince días en la misma ciudad y vivirla más a fondo, pero creo que poco a poco voy aprendiendo de cada viaje y afinando más mi propio estilo viajero. Y como dice la autora del blog “Viajando por ahí”, ese sueño de viajar por el mundo y ser escritora se va haciendo cada vez más fuerte. Y no es solo un sueño soñado sino un sueño cumplido. La clave está en apostar por una misma. Creer en una mismo y seguir trabajando para cumplir los sueños. En este caso, el sueño de viajar.

Viajar me hace feliz por todo lo que “viajar” significa para mí.

Villa Gesell (Argentina) Verano 2014 – By Romy

Budapest en menos de 48 horas (I parte)

Como ya había anunciado, nos fuimos con algunas de las chicas de la oficina a Budapest (Hungría) a pasar el fin de semana. Hay quienes dicen que en un fin de semana no se puede hacer gran cosa. Otros pensamos, por el contrario, que un fin de semana “da para mucho”. Y ésto último fue lo que ocurrió. Esta es la primera parte de nuestro viaje por Budapest en dos días.
Vistas de la ciudad de Budapest, Hungría, junio 2012
Vistas de la ciudad de Budapest, Hungría, junio 2012

Crónica del viaje a Budapest (I parte)

Tarde de calor insoportable en Madrid. Al salir de trabajar, como una rica ensalada que mi compañera de departamento (piso en España) me tenía preparada. Preparo la maleta, bikinis incluidos, y arranco para la ofi nuevamente. ¿Para qué voy a la oficina? a buscar a mi amiga italiana que me espera con “ansiaaaa”.

Llegamos con lo justo a Barajas pero algunas de las chicas ya estaban haciendo la cola de embarque así que sin problemas. Estamos todas revolucionadas. Parecemos adolescentes en viaje de fin de curso. Cuando el avión despega la emoción no cesa. Hablamos todas a la vez y hacemos mil planes. Algunas leen la guía de Budapest. Otras charlamos sobre la vida, los amores, las experiencias, etc.

Llegamos a Budapest casi de madrugada. Un chico nos espera con un cartel con el nombre de una de las chicas. Nos lleva al departamento que alquilamos. Nos encanta pero una de las habitaciones es demasiado grande. Nos juntamos todas en dos habitaciones (las más pequeñas) con desplazamiento de colchones y todo. Esto hará que a la hora de dormir me sienta como en un “pijama party”.

Quedarse a dormir no es opción

Nos arreglamos bien, dispuestas a sacar provecho de Budapest en menos de 48 horas (para ser exactos: 40 horas). Nos vamos al Szimpla Kert Pub que nos recomendaron. Un “ruin pub” que nos gustó mucho por su decoración “vintage” desde el cartel anunciando un paso de peatones hasta la bañera graffiteada en el patio.

Según la guía oficial de Budapest Szimpla es de los pub más caros de la ciudad (lo supimos después) aunque a nosotros nos pareció muy barato. Yo me tomé una cerveza de 1/3 por poco más de 1€. Y luego una vaso de medio litro por 2€. Más aún teniendo en cuenta que el bar está a pocos minutos de donde nos alojamos, lo cual nos permitió volver andando, no sin antes pasar por una panadería para desayunar. Sí, de adolescentes total!!!

Pub, Budapest, Hungría, 2012
Pub Budapest Szimpla Kert , Budapest, Hungría, junio 2012
Sábado a todo terreno
Queremos verlo todo y en menos de 48 horas. No queda otra que ir “a tope” y sin freno. Nos levantamos a las 9, nos arreglamos y salimos sin desayunar (yo me tomé un té porque me pone de mal humor no tomar nada antes de salir). De todas formas, avanzamos “sin prisa pero sin pausa”. Una vez localizado el guía del Free tour que nos recomendaron, sí compramos algo para desayunar. Pero la chica del café tarda tanto que el “free tour” arranca con la mitad del equipo dentro del bar.
Paseando por el centro de Budapest, Hungría, 2012
Paseando por el centro de Budapest, Hungría, 2012
Un chico húngaro va a la cabeza del grupo de españoles que queremos hacer la excursión. Pasamos por la plaza Vörosmarty tér donde se encuentra la estación de metro (subte) del mismo nombre que corresponde a la Línea 1, una de las más antiguas del mundo (1896) y declarada Patrimonio de la Humanidad en 2002. Más tarde nos meteríamos a esta estación para ir a la Plaza de los Héroes pero no quiero adelantarme.
Llegamos a las costas del Danubio y admiramos Buda desde Pest así como el Puente de las Cadenas, el primero que uniría las antiguas ciudades allá por 1840. Es un puente con una historia muy trágica ya que su creador István Széchenyi se suicidó al darse cuenta de que a los leones del puente les faltaba la lengua. ¡Qué perfeccionista el hombre!
León de Puente de las Cadenas, Budapest, Hungría, 2012
León de Puente de las Cadenas, Budapest, Hungría, 2012
Tras cruzar el antiguo puente llegamos a Buda donde la ciudad ya deja de ser plana. Nos paramos frente al funicular y tratamos de escuchar la historia que el guía está contando pero es casi imposible porque estamos alteradas y comentando cada cosa que pasa a nuestro alrededor.
Funicular, Budapest, Hungría, 2012
Funicular, Budapest, Hungría, 2012
Subimos por el parque hasta alcanzar una zona donde podemos admirar desde arriba la ciudad de Pest, el Parlamento húngaro, el Puente de las Cadenas y otros edificios que sobrepasan esa franja invisible que limita la altura de la ciudad de Pest. ¡Cuánta belleza arquitectónica!
Vistas de la ciudad de Pest, Budapest, Hungría, 2012
Vistas de la ciudad de Pest desde la antigua ciudad de Buda, Budapest, Hungría, 2012
Continuará…
*Este artículo continúa en Budapest en menos de 48 horas II parte
**Este artículo fue publicado originalmente en el otro blog de @rominitaviajera disfrutarlavida.blogspot.com