Primeros días en China: Pekín y la Muralla China

Vistas del entorno de la Gran Muralla China de Mitianyu desde la Torre 14 a la 20, China, 2017

Estamos en un país al que miles de veces imaginé viajar, vamos a visitar la Gran Muralla China y yo no dejo de pensar en cómo será, qué se sentirá estar ahí sobre semejante grandeza, si conseguiré recorrerla sin turistas, qué vistas tendrá y no sé cuántas cosas más. De repente, algo me saca de la ensoñación y de las dudas que se agolpan en mi cabeza: el tren en el que estamos viajando desde el Aeropuerto a la ciudad, el Express Train ha llegado a nuestra parada que consigo pronunciar bien al cabo de tres días, Dongzhimen. ¿Y ahora? Ya estamos oficialmente en Pekín, comienza la aventura de estas dos viajeras por la China continental.

Vistas desde la ventanilla del Express Train desde el Aeropuerto a Pekín, China, 2017
Vistas desde la ventanilla del Express Train desde el Aeropuerto a Pekín, China, 2017

Pekín: primeras impresiones

El metro me sorprende con sus puertas de vidrio que se abren solo cuando ya está el coche en el andén. Nos dirigimos al metro Denghikou, para alojarnos en el Saga Youth Hostel, lo que resultó una muy buena elección por su ubicación entre la zona más céntrica turística y la zona más tradicional pekinesa. Encontramos nuestro hostel tras dar una vuelta por el barrio y perdernos entre casitas bajas grises con tejados muy peculiares, pasillos curiosos y lámparas rojas de tela colgando de las entradas.

Nuestro Hostel en Pekín, Saga Youth Hostel, Pekín, China, 2017
Nuestro Hostel en Pekín, Saga Youth Hostel, Pekín, China, 2017

Tras ubicarnos en el hostel, decidimos ir a dar un paseo por una zona cercana donde hay varios locales comerciales, restaurantes, una calle peatonal, muchos carteles luminosos, y algunos centros comerciales. ¡Está lleno de chinos! le digo a mi amiga. Sí, ya sé, es una obviedad tonta la mía, y puede sonar incluso discriminatoria, pero de verdad que fue mi primera sensación: hice un repaso con la vista y a nuestro alrededor no había nadie que tuviera rasgos que no fueran orientales, incluida mi compañera de viaje. Entonces, me dio la sensación de ser la única “mujer de rasgos caucásicos” en kilómetros a la redonda, y me acordé de Kenia, de Malindi, donde todos a mi alrededor eran de tes negra y yo me sentía un puntito blanco en medio de la población local.

Zona comercial cercana al Hostel Saga Youth Hostel, Pekín, China, 2017
Zona comercial cercana al Hostel Saga Youth Hostel, Pekín, China, 2017

Esa noche cenamos dumplings en una cadena de comida taiwanesa. Amo los dumplings desde el primer día que los probé en casa de mi amiga taiwanesa. Son deliciosos. Los hubiera comido cada día de no ser porque quería probar otras comidas tradicionales.

@rominitaviajera con @Dianadereznor cenando en Restaurante Taiwanés Din Tai Fung en Pekín, China, 2017
@rominitaviajera con @Dianadereznor cenando en Restaurante Taiwanés en Pekín, China, 2017

Vamos a conocer la Gran Muralla de Fuego de China

Queríamos ir a nuestro ritmo, sin los tiempos marcados de los tours. Queríamos ir a una parte de la muralla que no estuviera llena de turistas, que no fuera de visita masificada, así que decidimos ir a Mutianyu, a las afueras de Pekín. Habíamos leído en varios blogs cómo podíamos llegar a esta parte de la Gran Muralla por nuestra cuenta pero no parecía de lo más sencillo y leíamos historias de intentos de timos en el bus o en los taxis. Así que fuimos con mucho cuidado y atentas a todas las recomendaciones de blogueros y viajeros. Voy a reproducir aquí el trayecto para ayudar a aquellos que quieren ir por su cuenta tanto por el ahorro como por la oportunidad de moverse una por su cuenta sin prisas.

Gran Muralla China, Mutianyu, Pekín, China, 2017
Gran Muralla China, Mutianyu, Pekín, China, 2017

¿Cómo llegar a Mutianyu desde Pekín?

Dependiendo de donde estén alojados, tendrán que llegar en metro a la parada antes mencionada (sí, esa que tardé tres días en pronunciar bien), Dongzhimen. En esta zona está la parada de autobuses que van a Mutianyu, en concreto, el autobús 916快. Es importante que lleves dibujado o recuerdes el carácter detrás del 916 porque significa “rápido” (el otro 916 tardará mucho más). El precio del ticket del bus 916快 es de 12 yuanes. Y tarda alrededor de una hora en llegar a su última parada que es en la que nos bajaremos. No antes aunque distintos individuos se suban en anteriores paradas a decirte que es ahí, que sólo quieren llevarte en sus vehículos y cobrarte más caro.

Al llegar a la última parada del 916快 cruzaremos la calle y veremos varias vans o minibuses y varias personas ofreciéndose llevarnos. Hay que regatear. Si tienen suerte como nosotras, es posible que se encuentren otros turistas con el mismo propósito y puedan compartir van entre varios, lo cual les saldrá más barato. Negociar sin hablar chino puede ser difícil pero mostrando los billetes señalando a cada persona puede ser un buen intento. Nosotras nos encontramos con dos filipinos que iban a tomar un bus que ya no existía y con un lituano y un polaco que estaban como nosotras intentando negociar pero sin hablar chino. Mi amiga taiwanesa nos consiguió un buen precio: 10 yuanes cada una.

Tras unos veinte minutos aproximadamente (depende de cuán rápido vaya el chófer) llegamos a las taquillas donde se compran los tickets para acceder a la parte de la Gran Muralla llamada Mutianyu. Nos ofrecieron subir en teleférico o telesilla y bajar en tobogán pero solo compramos la de bajar en tobogán (100 yuanes) ya que preferimos subir andando para darle más emoción (y ahorrarnos unos cuantos yuanes, también hay que decirlo).

Una vez comprados los tickets, empezamos a caminar por una especie de callecita comercial con puestos turísticos donde nos compramos un gorro para el sol. Y vimos que al final de la peatonal había una estación desde la que salía un bus que te lleva hasta la entrada al “parque” o a las escaleras que hay que subir para llegar a la Gran Muralla. Lo pensamos, pero como íbamos en grupo y la mayoría quería subir andando por la carretera, nos saltamos lo del bus que creo que costaba 15 yuanes. Lo malo fue que llegamos a la base de la escalera ya cansados pero la caminata fue un entrenamiento para lo que venía: más de 1000 escalones de piedra y un agotamiento que me recordó a la subida a Machupichu. Bueno, no fue para tanto: la mitad de esfuerzo, cansancio y tiempo que subir a las ruinas incas.

@rominitaviajera en la Muralla China Mutianyu, Pekín, China, 2017
@rominitaviajera en la Muralla China Mutianyu, Pekín, China, 2017

Una vez arriba, mi alegría fue inmensa. ¿De verdad estaba ahí o estaba soñando? Creo que solo algunos comprenderán lo que sentí en ese momento: la satisfacción por el objetivo cumplido, la alegría de alcanzar un sueño y de que el esfuerzo haya merecido la pena. Y ahí estaba yo, con mi gorrito vietnamita y casi sin respirar, contemplando la grandeza y la belleza de semejante construcción arquitectónica.

@rominitaviajera caminando por la Muralla China de Mutianyu, China 2017
@rominitaviajera caminando por la Muralla China de Mutianyu, China 2017

¿Cuán grande es la Muralla China en la zona de Mutianyu?

Muy grande. Muy extensa. Tiene más de 20 torres. Nosotras recorrimos desde la torre 6 a la 14 creyendo que llegaríamos a la número 20 pero la observamos de lejos hambrientos y cansados y decididos a engullir nuestras comidas de picnic (un plátano, unos frutos secos y algún trozo de sandwich que nos invitaron los chicos). La inmensidad de la Gran Muralla es impresionante, el paisaje realmente hermoso, y en ciertas torres hay un aire de religiosidad: hemos visto y oído gente rezando en voz baja.

Vistas del entorno de la Gran Muralla China de Mitianyu desde la Torre 14 a la 20, China, 2017
Vistas del entorno de la Gran Muralla China de Mitianyu desde la Torre 14 a la 20, China, 2017

De regreso, fuimos hasta la torre 4 desde donde bajamos en tobogán, en una especie de cochecitos manejados con una palanca que te hace frenar o acelerar. Pensé que sería más empinado pero la verdad es que es bastante seguro y como sigas al pie de la letra las indicaciones como hice yo de frenar en las curvas, pues resulta un poco lento pero está entretenido de todas formas. Y bajar las escaleras ya no era una opción no solo porque ya teníamos los tickets de los toboganes sino porque mis piernas no dejaban de temblar con cada paso hacia abajo.

Bajada del tobogán en la Gran Muralla China de Mutianyu, China 2017
Bajada del tobogán en la Gran Muralla China de Mutianyu, China 2017

Para regresar a la ciudad de Pekín, tuvimos que recorrer el mismo camino y utilizar los mismos transportes, pero a la inversa y sobre las seis de la tarde estábamos en la ciudad de regreso, después de una hora de atasco en la carretera que aproveché para dormir una siestita. Por la noche, cerramos nuestro día de excursión con nuestros compañeros viajeros en un bar comiendo hamburguesas y tomando cerveza, rodeados de expats. Todo por unos 100 yuanes (12€).

Aún nos quedaban tres días en la capital china y muchas aventuras por vivir.

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