Cómo vivir viajando?

Esto es en mi país de origen, tras recorrer mundo volví a país a descubrirlo. Cruzando los Andes de Argentina a Chile, unos kilómetros al sur de Mendoza.

Para vivir viajando tienes que renunciar a todo: tus amigos, tu familia, tu confort, lo conocido, la tranquilidad, la rutina, la seguridad de aquello que vendrá mañana… Sí, vivir viajando es increíble, excitante, pero el coste es alto. Si vale la pena o no es algo que solo tú puedes contestar.

La receta no es ningún secreto. Tienes que juntar algo de dinero, dejar tu trabajo o estudios, abandonar todo aquello que conoces, tu familia, tus amigos, todos tus juguetes e irte a recorrer el mundo.

Mi historia viviendo por ahí

Tras haber vivido en unas seis ciudades distintas (más de 6 meses), haber recorrido más de 260 ciudades en 27 países y haber explorado cantidades de montaña, bosques, sabanas y desiertos, te puedo decir que vivir viajando es una montaña rusa emocional. Tiene sus altibajos, como todo en esta vida, solo que los altos son más altos y los bajos más bajos.

Safari a pie en delta del Okavango, Botswana
Safari a pie en delta del Okavango, Botswana

Viajar es una muy buena experiencia normalmente. A veces es espectacular, visitando castillos, obras monumentales o pasajes alucinantes. A veces es enriquecedora, conociendo otras culturas, otro modo de vivir o poniéndote en el lugar de otra gente. A veces es excitante, haciendo actividades como parapente, volando en avioneta o escalando una montaña. Otras es una experiencia reconfortante, haciendo amigos, descubriéndose a uno mismo, dándole sentido a la vida.

En general cada viaje es una combinación de estas experiencias, depende de a donde viajes y porqué.

El porqué viajas…

El porqué lo cambia todo. Tras un tiempo ya no eres un turista, eres un colaborante, un escalador, un viajero, un excursionista, un apátrida. Ya no perteneces a ningún sitio, no importa a donde vayas siempre serás un inmigrante, un extranjero, incluso en la tierra donde naciste. En algún momento aprendes a vivir con ello y llamas “casa” allí donde vives, ya sea un piso compartido o una tienda de campaña.

En los viajes no siempre sale todo bien. Ouagadougou, Burkina Faso.
En los viajes no siempre sale todo bien. Ouagadougou, Burkina Faso.

Mediante CouchSurfing he conocido muchos viajeros. Es totalmente diferente la energía de aquellos que están de viaje a la de aquellos que viven viajando, que pasan un tiempo aquí, un tiempo allí.
No es oro todo lo que reluce

Tras vivir en varios países y diferentes ciudades me he acostumbrado a ajustarme a una ciudad rápidamente. Asi todo lleva tiempo hacer amigos, de los buenos, conseguir un trabajo, de los buenos y conseguir una pareja, de las buenas. Parece haber una relación directa entre el tiempo y esfuerzo que una relación requiere para forjarse y la calidad de esta.

No te fíes de los millones de seguidores y amigos de Facebook que tienen los viajeros famosos. Sí, quizás tengan muchos “amigos”, pero desparramados por el mundo. ¿Quien te prestara un oído cuando te sientas solo, cuando hayas perdido el trabajo o tu novia te haya dejado? Quizás puedes llamarlos por teléfono pero si necesitas charlar con alguien de confianza y tus amigos están en diferente zona horaria posiblemente termines contándole tus penas al barman de un bar.

Entrenando para un cruce de los Andes
Entrenando para un cruce de los Andes en Vallecitos, Argentina

No es que quiera ser negativo. Si quieres ánimos tienes cientos de webs que te cuentan lo bien que se lo pasan viajando por el mundo pero luego la realidad te golpeará duro y tienes que estar preparado.

Con el tiempo descubrí que muchas veces no es necesario ir muy lejos o a destinos exóticos para disfrutar de los beneficios de viajar. Viajando cerca de casa uno tiene lo mejor de los dos mundos. La fabulosa experiencia de descubrir, de explorar, de salir de nuestra zona de confort, pero también la oportunidad de volver a casa, a nuestro entorno familiar, al confort del hogar, de nuestra rutina.

Vivir viajando no es para cualquiera, no te sientas menos si no es para ti pero si es algo que sientes muy adentro, que no puedes evitarlo, que te sientes como gato enjaulado en tu ciudad natal, entonces hazlo, valdrá la pena.

Esto es en mi país de origen, tras recorrer mundo volví a país a descubrirlo. Cruzando los Andes de Argentina a Chile, unos kilómetros al sur de Mendoza.
Esto es en mi país de origen, tras recorrer mundo volví al país a descubrirlo. Cruzando los Andes de Argentina a Chile, unos kilómetros al sur de Mendoza.

Artículo escrito por Autor invitado: Fernando Hidalgo

Contacta con la autora

Deja un comentario