Archivo de la categoría: Reflexiones

Nominada a los Liebster Awards 2017

¿Y eso qué es? Pensé yo ni bien lo vi y qué alegría me llevé cuando me di cuenta que la chica del blog Un viaje por mi mundo me había nominado para contestar una serie de preguntas para que me conozcan un poquito mejor. Y lo que es mejor puedes nominar a otros blogs que te gusten y así más gente los puede conocer. Así que allá vamos… Seguir leyendo Nominada a los Liebster Awards 2017

2016 en imágenes

Hace ya más de dos semanas que el año 2016 terminó y si bien puede que sea algo puramente convencional a mí me gusta organizar mis recuerdos por años. Recuerdo por ejemplo que el 2012 fue el año que en que volví a la Argentina después de no pisarla en 6 años o que en 2013 fue el año en que viajé al norte argentino o que en 2014 me casé o que en 2015 hice un viaje de mochila por el Sudeste Asiático. Y 2016 fue el año de Egipto, Navarra, Venecia y más. Por eso me gustaría recopilar en este post las mejores imágenes del 2016 ¡Que las disfruten! ¡Felices viajes!

De paseo por Hay On Wye, el pueblo de los libros, Gales, enero 2016
De paseo por Hay On Wye, el pueblo de los libros, Gales, enero 2016 | Más sobre el viaje a Gales  de @rominitaviajera
De excursión a los Brecon Beacons, Gales, enero 2016
De excursión a los Brecon Beacons, Gales, enero 2016 | Más sobre el viaje a Gales  de @rominitaviajera
Edificios antiguos de Bristol, Inglaterra, enero 2016
Edificios antiguos de Bristol, Inglaterra, enero 2016 | Más sobre el viaje a Bristol de @rominitaviajera
Tossa de Mar, Girona, Catalunya, enero 2016
Tossa de Mar, Girona, Catalunya, enero 2016 
Descansando en la Sierra de Madrid, Robledo de Chavela, España, febrero 2016
Descansando en la Sierra de Madrid, Robledo de Chavela, España, febrero 2016
En el Desierto de Navarra, marzo 2016
En el Desierto de Navarra, marzo 2016  | Más sobre el viaje por Navarra de @rominitaviajera
En la frontera con Francia, Navarra, España, marzo 2016
En la frontera con Francia, Navarra, España, marzo 2016
Cumpliendo un sueño: conocer las pirámides de Giza, Egipto, marzo 2016
Cumpliendo un sueño: conocer las pirámides de Giza, Egipto, marzo 2016 | Más sobre el viaje a Egipto
Descubriendo el Pueblo Nubio, Sur de Egipto, marzo 2016
Descubriendo el Pueblo Nubio, Sur de Egipto, marzo 2016 | Más sobre el viaje a Egipto
En la Albufera, Valencia, España, marzo 2016
Paseando en barca por la Albufera, Valencia, España, marzo 2016 | Más sobre el viaje a Valencia 
@rominitaviajera en Consuegra, España, abril 2016
@rominitaviajera en Consuegra, España, abril 2016
En La Pedriza, Madrid, España, mayo 2016
En La Pedriza, de excursión con mi hermano Fer, Madrid, España, mayo 2016
Con mis papis en Viena, Austria, junio 2016
Con mis papis en Viena, Austria, junio 2016 | Más sobre el viaje a Viena
Palacio de Viena, Austria, junio 2016
Palacio de Viena, Austria, junio 2016  | Más sobre el viaje a Viena 
Oh Yeah! Mis 30 en Cala Torta, Mallorca island, junio 2016
Oh Yeah! Mis 30 en Cala Torta, Mallorca island, junio 2016
Roquetas de Mar, España, junio 2016
Roquetas de Mar, España, junio 2016
Snorkelling en Strenc, Mallorca, agosto 2016
Snorkelling con mi hermana Verito en Strenc, Mallorca, agosto 2016
Conociendo la Sierra de Madrid, Patones de Arriba, España, agosto 2016
Conociendo la Sierra de Madrid, Patones de Arriba, España, agosto 2016
Barrio Chino en Londres, Inglaterra, agosto 2016
Barrio Chino en Londres, Inglaterra, agosto 2016 | Más sobre mis viajes a Londres 
Highlands, Escocia, agosto 2016
Highlands, Escocia, agosto 2016 | Más sobre el viaje a Escocia 
Castillos de Escocia, Agosto 2016
Castillos de Escocia, Agosto 2016 | Más sobre el viaje a Escocia 
Embalse de El Burguillo, Ávila, España, septiembre 2016
Embalse de El Burguillo, Ávila, España, septiembre 2016
Por los pueblos blancos de Málaga, España, octubre 2016
Por los pueblos blancos de Málaga, España, octubre 2016 | Más sobre el viaje por Málaga
Nerja, Málaga, España, octubre 2016
Nerja, Málaga, España, octubre 2016 | Más sobre el viaje por Málaga
Conociendo Chinchón, Madrid, España, noviembre 2016
Conociendo Chinchón, Madrid, España, noviembre 2016
Vistas de la Basílica de Santa María de la Salud, Venecia, Italia, 2016 | rominitaviajera.com
Vistas de la Basílica de Santa María de la Salud, Venecia, Italia, noviembre 2016 | Más sobre el viaje a Venecia
Parque del Retiro, Madrid, diciembre 2016
Parque del Retiro, Madrid, diciembre 2016 | Más sobre una visita a Madrid 
Playa de Ciduad Jardín, Mallorca, diciembre 2016
Playa de Ciduad Jardín, Mallorca, diciembre 2016
Con el lorito de mi hermana en Mar del Plata, Argentina, diciembre 2016
Con el lorito de mi hermana Naty en Mar del Plata, Argentina, diciembre 2016 | Más sobre viajes por Argentina 

Mojate, Tirate, Bailá, Jugá, Viajá, Viví!

¿Y por qué no? se tatuaba una amiga hace un par de años. ¿Y por qué no? me dije yo cuando dejé un trabajo que no me gustaba para cumplir el sueño de viajar. ¿Y por qué no? me dije antes de saltar de una avioneta en movimiento y tirarme en caída libre. ¿Qué podía pasarme?

Algún día nos vamos a morir, sí, nos pasa a todos, algún día nos llega. Y espero que ese día llegue tras un largo camino por esta vida, tras un viaje lleno de aventuras, tras mil vidas vividas, tras muchas locuras cometidas y millones de sonrisas repartidas. ¿Vos no? Seguir leyendo Mojate, Tirate, Bailá, Jugá, Viajá, Viví!

Cómo vivir viajando?

Para vivir viajando tienes que renunciar a todo: tus amigos, tu familia, tu confort, lo conocido, la tranquilidad, la rutina, la seguridad de aquello que vendrá mañana… Sí, vivir viajando es increíble, excitante, pero el coste es alto. Si vale la pena o no es algo que solo tú puedes contestar.

La receta no es ningún secreto. Tienes que juntar algo de dinero, dejar tu trabajo o estudios, abandonar todo aquello que conoces, tu familia, tus amigos, todos tus juguetes e irte a recorrer el mundo.

Mi historia viviendo por ahí

Tras haber vivido en unas seis ciudades distintas (más de 6 meses), haber recorrido más de 260 ciudades en 27 países y haber explorado cantidades de montaña, bosques, sabanas y desiertos, te puedo decir que vivir viajando es una montaña rusa emocional. Tiene sus altibajos, como todo en esta vida, solo que los altos son más altos y los bajos más bajos.

Safari a pie en delta del Okavango, Botswana
Safari a pie en delta del Okavango, Botswana

Viajar es una muy buena experiencia normalmente. A veces es espectacular, visitando castillos, obras monumentales o pasajes alucinantes. A veces es enriquecedora, conociendo otras culturas, otro modo de vivir o poniéndote en el lugar de otra gente. A veces es excitante, haciendo actividades como parapente, volando en avioneta o escalando una montaña. Otras es una experiencia reconfortante, haciendo amigos, descubriéndose a uno mismo, dándole sentido a la vida.

En general cada viaje es una combinación de estas experiencias, depende de a donde viajes y porqué.

El porqué viajas…

El porqué lo cambia todo. Tras un tiempo ya no eres un turista, eres un colaborante, un escalador, un viajero, un excursionista, un apátrida. Ya no perteneces a ningún sitio, no importa a donde vayas siempre serás un inmigrante, un extranjero, incluso en la tierra donde naciste. En algún momento aprendes a vivir con ello y llamas “casa” allí donde vives, ya sea un piso compartido o una tienda de campaña.

En los viajes no siempre sale todo bien. Ouagadougou, Burkina Faso.
En los viajes no siempre sale todo bien. Ouagadougou, Burkina Faso.

Mediante CouchSurfing he conocido muchos viajeros. Es totalmente diferente la energía de aquellos que están de viaje a la de aquellos que viven viajando, que pasan un tiempo aquí, un tiempo allí.
No es oro todo lo que reluce

Tras vivir en varios países y diferentes ciudades me he acostumbrado a ajustarme a una ciudad rápidamente. Asi todo lleva tiempo hacer amigos, de los buenos, conseguir un trabajo, de los buenos y conseguir una pareja, de las buenas. Parece haber una relación directa entre el tiempo y esfuerzo que una relación requiere para forjarse y la calidad de esta.

No te fíes de los millones de seguidores y amigos de Facebook que tienen los viajeros famosos. Sí, quizás tengan muchos “amigos”, pero desparramados por el mundo. ¿Quien te prestara un oído cuando te sientas solo, cuando hayas perdido el trabajo o tu novia te haya dejado? Quizás puedes llamarlos por teléfono pero si necesitas charlar con alguien de confianza y tus amigos están en diferente zona horaria posiblemente termines contándole tus penas al barman de un bar.

Entrenando para un cruce de los Andes
Entrenando para un cruce de los Andes en Vallecitos, Argentina

No es que quiera ser negativo. Si quieres ánimos tienes cientos de webs que te cuentan lo bien que se lo pasan viajando por el mundo pero luego la realidad te golpeará duro y tienes que estar preparado.

Con el tiempo descubrí que muchas veces no es necesario ir muy lejos o a destinos exóticos para disfrutar de los beneficios de viajar. Viajando cerca de casa uno tiene lo mejor de los dos mundos. La fabulosa experiencia de descubrir, de explorar, de salir de nuestra zona de confort, pero también la oportunidad de volver a casa, a nuestro entorno familiar, al confort del hogar, de nuestra rutina.

Vivir viajando no es para cualquiera, no te sientas menos si no es para ti pero si es algo que sientes muy adentro, que no puedes evitarlo, que te sientes como gato enjaulado en tu ciudad natal, entonces hazlo, valdrá la pena.

Esto es en mi país de origen, tras recorrer mundo volví a país a descubrirlo. Cruzando los Andes de Argentina a Chile, unos kilómetros al sur de Mendoza.
Esto es en mi país de origen, tras recorrer mundo volví al país a descubrirlo. Cruzando los Andes de Argentina a Chile, unos kilómetros al sur de Mendoza.

Artículo escrito por Autor invitado: Fernando Hidalgo

¿Es Seguro viajar a Egipto?

ACTUALIZACIÓN:

  • 11/12/2016 – Nuevo atentado: Una bomba ha estallado junto a la puerta de la Catedral copta en El Cairo y han muerto alrededor de 25 personas.
  • 09/12/2016 – Nuevo atentado: Una bomba ha estallado en un puesto de control cerca de las pirámides de Giza en El Cairo y han muerto 6 policías.

Viajé a Egipto y volví sana y salva. Utilicé el metro, el bus, taxis, vans privadas, avión, crucero, patitas, y no me pasó nada. Con esto no quiero frivolizar sobre la situación que puede estar viviendo la zona pero sí me gustaría contar mi experiencia personal para animar a otros a viajar a Egipto si es uno de esos destinos que siempre desearon.

@rominitaviajera y su marido en Vista Panorámica de las Pirámides de Giza, El Cairo, Egipto, marzo 2016 | Viajarcaminando.org
@rominitaviajera y su marido en Vista Panorámica de las Pirámides de Giza, El Cairo, Egipto, marzo 2016 | rominitaviajera.com

“¿Te vas a Egipto? ¡Estás loca! Te van a matar” es una de las frases que más oí antes de tomar el vuelo Madrid – El Cairo para disfrutar de una semana en uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, hasta hace poco. Y la verdad es que me hizo plantearme el tema de la seguridad como algo muy importante a tener en cuenta en este viaje pero no mucho menos que cuando fui a Tailandia en 2015 después de los atentados en Bangkok. Informarse es clave.

¿Qué dice el Ministerio de Asuntos Exteriores de España?

En la web del Ministerio se desaconseja viajar a Egipto (en letras mayúsculas por si no queda claro) excepto a Luxor y Asuán así como los centros turísticos de la costa continental del Mar rojo, siempre que se acceda por vía aérea. Nosotros fuimos a Luxor y Asuán pero también visitamos El Cairo.

El Ministerio también aclara lo siguiente: “Existe el riesgo de atentado terrorista: se han perpetrado atentados terroristas en el Sinaí, en El Cairo y en otras ciudades de Egipto. Los más graves han tenido lugar contra comisarías de policía y contra puestos de control de las fuerzas de seguridad.” Y desaconsejan visitar la Plaza Tahrir o Plaza de la Liberación adonde también fuimos no solo por su simbolismo y por ser práctica porque llega a ella el metro desde Giza sino también porque es donde se encuentra el Museo de Egipto que nos encantó.

Museo de Egipto, Plaza Tahrir, El Cairo, Egipto, marzo 2016 | viajarcaminando.org
Museo de Egipto, Plaza Tahrir, El Cairo, Egipto, marzo 2016 | rominitaviajera.com

¿Por qué se desaconseja viajar a Egipto?

La Plaza Tahrir en El Cairo fue en enero de 2011 como la Puerta del Sol en Madrid en mayo del mismo año. Las revueltas de 2011 se originaron en Egipto por las mismas causas que aquí en España: como una protesta frente a las altas tasas de desempleo, la carencia de viviendas y alimentos así como un salario mínimo coherente, la inflación, la corrupción, la falta de libertad de opinión, por el exceso de brutalidad policial y otros aspectos de la vida. Si estuviste en Madrid aquel año sabrás que no era inseguro visitar la ciudad (incluso unirse a las protestas, aunque hubo casos de violencia policial pero esa es otra historia). Así que tampoco era inseguro visitar El Cairo ni entonces ni ahora. Sin embargo, creo que esto es algo también muy personal y que cada uno conoce sus límites viajeros.

Lo que sucedió después de la revolución de 2011 en Egipto es que Mubarak fue depuesto (en principio un logro de las manifestaciones) y en junio de 2012 hubo elecciones presidenciales. Resultó electo el candidato por los Hermanos Musulmanes, Mohamed Morsi, quien asumió el cargo el 30 de junio de 2012, siendo el primer presidente elegido democráticamente en la historia de Egipto. Pero en junio de 2013, el pueblo volvió a manifestarse, no estaban contentos con Morsi y con la situación económica y social del país. Y las manifestaciones fueron de tal envergadura que el Jefe de las Fuerzas Armadas anunció “Si las demandas de la gente no se realizan en el periodo definido, entonces corresponderá a las Fuerzas Armadas anunciar una hoja de ruta para el futuro”. Y al cabo de unos días, el 3 de julio en concreto, el Ejército se reunió con varias fuerzas políticas de Egipto y dio un Golpe de Estado. A los pocos meses, la Hermandad Musulmana (la de Morsi) fue ilegalizada por la Justicia por “usar sus instalaciones para almacenar explosivos” y ser una amenaza a la unidad y seguridad nacionales.

Y esa es más o menos la historia política de Egipto de los últimos  cinco años. Mientras tanto, en lo social y económico, el país no está mejor que antes. En cuanto al turismo la realidad es que ha caído en picado desde entonces y prácticamente no se ven turistas en El Cairo a excepción de las pirámides de Giza, a pocos kilómetros de la ciudad, donde se ven sobre todo, japoneses. Los europeos brillan por su ausencia. También se ha reducido el turismo en los alrededores del Nilo: de 300 cruceros que podían circular en un día por el río, circulaban la semana pasada 5. Hablo por lo que nos contaron los guías pero también porque vi cruceros enormes abandonados, con telarañas y polvorientos sofás en su interior.

Recorrí El Cairo, Luxor, Edfu, Aswan y otros pueblos y no hay casi turistas. Apenas nos cruzamos con un grupo de españoles de nuestro propio crucero en cada visita por el Nilo. Y en el Bazar Khan el Khalili de El Cairo solo vimos dos turistas occidentales. La realidad es que nosotros mismos nos convertimos en una atracción turística en esos sitios y eran las niñas de excursiones de colegios que nos hacían fotos a nosotros.

@rominitaviajera charlando con niñas egipcias, Giza, El Cairo, Egipto, marzo 2016 | viajarcaminando.org
@rominitaviajera charlando con niñas egipcias, Giza, El Cairo, Egipto, marzo 2016 | rominitaviajera.com

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Quiero viajar pero no sé por dónde empezar

Hace unos meses atrás, con el post Viajar por el mundo decidí empezar una serie de artículos orientados a ayudar a aquellas personas que tienen muchas ganas de viajar pero tienen muchas dudas y no se animan a dar el siguiente paso. Si estás soñando con hacer un viaje especial, diferente, por tu cuenta, sin agencias de por medio, algo más que unas simples vacaciones, espero poder ayudarte con el relato de mi propia experiencia.

@rominitaviajera en las Dunas de Mui Ne en Vietnam, 2015
@rominitaviajera en las Dunas de Mui Ne en Vietnam, 2015

Alguna vez me he encontrado con gente que me dice “me encantaría viajar tanto como vos pero no sé por dónde empezar”. Esta frase tiene truco, porque normalmente una tiene en mente ciertos lugares del mundo que querría conocer, rutas que le gustaría experimentar, vuelos que le gustaría tomar, paisajes que le gustaría conocer. El tema es que suelen ser tantos que a veces uno no sabe por dónde empezar ¿O tal vez están hablando de todas las dudas que surgen al pensar en viajar?

Como siempre, voy a contar mi experiencia personal que puede ser muy distinta a la de otros viajeros o incluso a la tuya que estás leyendo este artículo, pero creo que partimos de la misma premisa: queremos viajar.

@rominitaviajera en Bahía de Halong en Vietnam, 2015
@rominitaviajera en Bahía de Halong en Vietnam, 2015

Cuando era adolescente quería viajar por la Argentina porque nací en este país y veía sus paisajes en la TV y en los libros y me parecían increíbles pero no solo eran espectaculares sino que estaban cerca, en el mismo país. Eso hacía mi sueño de viajar por la Argentina más cercano y posible. 

Parque Nacional Tierra del Fuego, Argentina, 2014
Parque Nacional Tierra del Fuego, Argentina, 2014

Al vivir en España, se me abrieron un sinfín de posibilidades de viajes cercanos: Europa entera a mi alcance y a bajo coste. Así que no lo dudé y en cuanto conseguía juntar 40€ o 50€ a final de mes me compraba un pasaje a algún destino cercano, primero por España, después un poco más allá: pasajes de bus, tren o avión, el más barato. Con el billete en mano y la ilusión por delante mi viaje empezaba ya.

Buitrago de Lozoya, España, 2015
Buitrago de Lozoya, España, 2015

Después ya me organizaría para conseguir alojamiento. A veces tenía amigos en el destino, otras veces no. El verano ayuda mucho porque se puede acampar, una forma de viaje bastante económica y muy enriquecedora. También existe coachsurfing y otras plataformas de intercambio de alojamiento que en otro artículo ya explicaré mejor.

El asunto era viajar así que me las rebuscaba como podía para estar viajando cada dos por tres. Y cada vez que me planteaba por dónde empezar, empezaba por lo más cercano o lo más fácil.

Así que si resulta que todavía no estás preparado para hacer un viaje largo, sea por dinero, por tiempo o lo que sea, empieza viajando por tu país cada vez que no tengas que trabajar o estudiar, depende lo que hagas de tu tiempo. O empieza por el país vecino si buscas salir de lo cotidiano.

Hay más opciones, claro está, podemos empezar con un viaje a China o a Australia si son nuestros deseos pero si vivimos en Latinoamérica el costo será tan grande que posiblemente veamos nuestro sueño de viajar postergado así que primero yo recomendaría viajar por lo que tenemos más a mano. La experiencia de viajar en sí misma es enriquecedora y motivadora: al regresar vas a querer volver a viajar una y otra vez y cada vez te puedes poner metas más grandes, destinos más lejanos o más costosos.

¿Cómo sabes adónde quieres viajar?

Cada viaje es único incluso aunque repitamos paisajes. La elección del viaje la suelo hacer dependiendo de cuál es mi motivación personal en el momento en que decido viajar. Por ejemplo, en pocos meses voy a cumplir 30 años y me había propuesto hace muchísimos años que antes de cumplirlos, habría conocido cinco lugares que me fascinaban de pequeña: Las Cataratas del Iguazú, Machupichu, Isla de Pascua, las pirámides de Egipto y la Muralla China. Puede que mi lisa fuera ambiciosa o puede que fuera una porquería como me sugirió hace poco un viajero, eso depende de la perspectiva con la que se mire. En definitiva, es una elección que depende de cada uno.

David y Rominita en Machupichu, Perú, Agosto 2014 - viajarcaminando.org
David y Rominita en Machupichu, Perú, Agosto 2014 – viajarcaminando.org

Abre el mapa, recorrelo, presta atención a los países que te suenan, a los que alguna vez soñaste con ir y apuntalos en una lista. Ahora, toca hacer un poco de trabajo de investigación: ¿se puede llegar en bus? ¿en avión? ¿Cuántos días tardaría u horas tardaría en llegar desde donde vivo? ¿Necesito pasaporte? ¿Necesito visados? ¿Es mejor ir en invierno o en verano? ¿Cuánto tiempo necesito para visitarlo entero? ¿Y si solo quiero ver lo esencial? ¿Cuándo están más baratos los pasajes? Etc, etc, etc.

mapamundi para rascar
@rominitaviajera decidiendo el siguiente destino, Mapamundi para raspar y descubrir los países

¿Y si no tengo suficiente tiempo?

He conocido viajeros que se toman un año sabático para recorrer el mundo y otros que lo hacen en cinco años. Hay quienes van dando la vuelta al mundo sin darse cuenta como me pasa a mí y hay quienes se quedan un año entero en un país. Aquí no hay fórmulas mágicas: viaja el tiempo que tengas. Lo importante es que vivas una experiencia nueva y que disfrutes del país o de la ciudad o del paisaje o de la gente que vas a conocer.

Si solo dispones de dos o tres semanas, yo te recomendaría que no te armes una lista de 3 países sino que elijas uno solo y que empieces a estudiar qué sitios te gustaría conocer y como se puede ir entre los distintos puntos. Si el dinero no es un problema, puedes tomar aviones. Si lo es, quizás necesites más tiempo para los desplazamientos. Piensa si es un país pequeño o grande, o si solo quieres conocer la capital y algún punto cercano. Tomate el tiempo para definir qué es lo que quieres. O, por el contrario, compra el billete más barato y déjate llevar por la experiencia misma del viaje. Todo es posible en esto de viajar.

Quiero viajar por el mundo pero no sé cómo empezar

Antes les decía que la duda “no sé por dónde empezar” tiene trampa y me refiero a que aunque a veces tengamos claro los lugares que nos gustaría visitar, no sabemos cómo empezar. Entonces, la duda ya no hace referencia a los países o ciudades que quiero conocer sino al cómo iniciar un gran viaje que vaya más allá de dos semanas en un hotel del Caribe con todo incluido (ojo, no tengo nada en contra de este viaje, es solo un ejemplo de viaje típico de vacaciones tanto de españoles como de latinos). Entonces, una vez que comprendemos que nuestras dudas están relacionadas al cómo y no a “por dónde”, estamos listos para empezar a resolverlas.

Como la lista de dudas antes de empezar un gran viaje, un viaje distinto al normal de vacaciones, puede ser enorme, voy a ir resolviéndolas poco a poco en distintos posts bajo el título “Quiero viajar pero…”. La lista de las preguntas que tengo en mente están en el primer post “Viajar por el mundo” pero me gustaría que fuera creciendo con más preguntas de los lectores de este Blog viajero así que les animo a participar con comentarios.

¡Feliz Viaje y Buena Vida!

Luang Prabang, la ciudad de los monjes

Era mi segundo día en Luang Prabang, ciudad del norte de este país llamado Laos. Tenía muchos planes para ese día. Quería sacarle el máximo rendimiento a esta ciudad que tanto me estaba gustando. Así que mi día empezó a las 6 am. Y esto es una crónica de ese día.

Me desperté a las 6 am y me vestí. Medio sonámbula empecé a caminar por la calle principal de Luang Prabang hasta llegar al centro para ver la procesión de los monjes en su ritual mañanero de la limosna. ¿En qué consiste? los monjes salen de sus templos y caminan en silencio por la calle recolenctando las ofrendas que la gente les da, especialmente alimentos. No es algo turístico sino una tradición ancestral. De hecho se repite esta escena en zonas de la ciudad adonde los turistas no acceden.

Monjes budistas en su ritual mañanero de la limosna, Luang Prabang, Laos, 2015
Monjes budistas en su ritual mañanero de la limosna, Luang Prabang, Laos, 2015

Después de ser testigo de ese ritual de los monjes budistas partí para mi siguiente parada: el bar Utopía. Bajé hacia el río, entré por una calle siguiendo el cartel “Utopía” y empecé a perderme. Era temprano y no había nadie para preguntar así que intenté seguir mi instinto: hacia delante. No doblé en ningún momento por si acaso. Y volví a encontrarme con otro cartel de Utopía. Ya me estaba pareciendo una utopía en sí misma la existencia del bar cuando por fin di con él pero las puertas del Bar Utopía a las 7 am estaban cerradas.

Siguiendo el rastro del Bar Utopía, Luang Prabang, Laos, 2015
Siguiendo el rastro del Bar Utopía, Luang Prabang, Laos, 2015

¿Por qué iba buscando este bar tan temprano? porque a las 7.30 se suponía que había clases de yoga y yo quería volver a experimentar el yoga después de tres años sin practicarlo (pilates no cuenta). Al cabo de unos minutos de esperar, un chico salió y me dijo que sí que había clases en el jardín frente al río y que podía esperar dentro. Eso hice y al rato llegó mas gente y nos reunimos todos mirando hacia el río, respitando el aire fresco de la mañana, listos para nuestra clase de yoga que resultó más difícil de lo que recordaba.

A las 8.30 terminó la clase y me fui a mi siguiente parada: la lavandería. Tenía cita a las 9 am para recuperar mi ropa que la chica que no hablaba una papa de inglés había tenido a buen recaudo y limpita durante la noche. Pagarle no fue fácil porque no tenía cambio y se fue a recorrer media ciudad para conseguirlo y al final tuve que ir yo a comprar agua para conseguirle cambio. Pero bueno, entre medias desayune en mi hostel de backpackers como tenía previsto y conversé con gente simpática con la que seguiría compartiendo lindos momentos de ese día y del día siguiente.

No todo el que deambula está perdido, frase en una pared del hostel, Luang Prabang, Laos, 2015
No todo el que deambula está perdido, frase en una pared del hostel, Luang Prabang, Laos, 2015

A las 11.30 vino a buscarnos la mini van que nos llevaría a mi y a otro chico del hostel con más gente a las Cataratas Kouangxi de Luang Prabang. El chico era de Manchester y resultó una grata compañía en la aventura de ese día en la que me había embarcado por no soportar el calor de la ciudad en las horas pico. Cuando me metí al agua fresquita de las cataratas, se me olvidó todo el calor que pasé el día anterior y esa mañana. Y la belleza del entorno lo hacía aún mas especial.

Cataratas Kouangxi, Luang Prabang, Laos, 2015
Cataratas Kouangxi, Luang Prabang, Laos, 2015

Si en Luang Prabang hay muchos templos, normal que haya monjes budistas por todas partes, pero no pensaba encontrármelos en las cataratas y mucho menos tomándose una selfi. Pero así fue y me reí sola un rato de solo imaginarme al monje comprando el palo selfi. ¿O se lo habrán regalado? En fin, que no estaba yo preparada para ver tanta modernidad en los monjes y como yo otros tampoco. Así que les hicimos fotos para registrar ese momento tan curioso.

Monje budista haciéndose una foto selfie, Luang Prabang, Laos, 2015
Monje budista haciéndose una foto selfie, Luang Prabang, Laos, 2015

Al llegar a la ciudad, quería descansar e irme al teatro local a escuchar a unos cuentistas que iban a relatar la historia de la ciudad en inglés. Invité a alguna gente del hostel y allá fuimos: un canadiense, una francesa y yo. Llegamos y estaba cerrado ese día así que nos fuimos al mercado nocturno a cenar. ¡Y cómo cenamos! y lo barato que es (1,5€ por plato). Y el ambiente de bullicio entre locales y turistas es genial.

Comida del mercado nocturno, Luang Prabang, Laos, 2015
Comida del mercado nocturno, Luang Prabang, Laos, 2015

Al día siguiente, me di un paseo por el río, tranquilo, intentando no perderme los detalles de mi alrededor, de cómo vive la gente local, de los que limpian la ciudad, de los que salen a hacer las compras, de los que preparan la comida, de todos y del paisaje natural que se me antojaba tan lindo esa mañana.

Paseando por el río, Luang Prabang, Laos, 2015
Paseando por el río, Luang Prabang, Laos, 2015

Y volví a hablar con un monje. Esta vez tenía solo 17 años y era muy dulce. Me enseñó a meditar, me enseñó las distintas formas de meditación, y me explicó cómo tengo que hacer para que la meditación salga de verdad. Lo más importante es centrarse en la respiración y así evitar pensar en cualquier cosa que no sea la respiración. Estuve intentándolo varias veces en este viaje pero parece es complicado. De todas formas vale la pena intentarlo así que sigo en ello…

Monjes budistas del Templo Vat Son Sickharam, Luang Prabang, Laos, 2015
Monjes budistas del Templo Vat Son Sickharam, Luang Prabang, Laos, 2015

Un alto en el camino

A veces uno hace un alto en el camino para pensar y descansar. Ese descanso lo tuve entre Dalat y Nha Trang. En Dalat porque llovió toda una tarde y la noche. En Nha Trang porque no encontré mucho más que hacer que estar en la playa y darme unos masajes.

Llevo 20 días viajando y mi cuerpo y mi mente empiezan a sentir el cansancio. Me sorprendo de ver gente que viaja hace meses y les pregunto sobre el cansancio. No es que solo yo sienta cansancio sino que cada uno lo va gestionando de forma diferente y la mayoría hace ese parón en el camino que yo necesitaba.

Desde hace años sueño con dedicarme al periodismo de viajes, sueño con vivir para viajar o viajar para vivir y contarlo. Escribí algunos artículos de viaje para revistas online independientes, escribo relatos sobre viajes en mis blogs desde hace tres años, pero no había tenido la oportunidad de viajar por un lugar tan distinto al habitual como es el Sudeste Asiático durante más de dos semanas salvo cuando estuve en Malta tres pero como estudiaba tenía una rutina y no me movía de casa ni ciudad.

El día a día del viaje es lo contrario a la rutina. Salvo el hecho de que me estoy despertando sobre las 5.30 o 6 am cada día, lo demás es siempre nuevo. A veces desayuno en el hotel, otras veces en la calle. Casi todos los días desayuno omelette pero algún día como fruta o pan con mermelada. Siempre tomo té. Por lo demás, ningún día se parece al día anterior. Decidimos sobre la marcha donde vamos a comer o cenar, adonde vamos a ir de excursión o qué pagoda vamos a visitar. A veces simplemente, callejeamos.

En un viaje largo, hay que hacer un alto en el camino y obligarse a descansar, a tener una tarde de no hacer nada o de mirar una película de domingo, porque es necesario. Al menos, esa es mi sensación. Y muchos viajerons coincidieron conmigo en esta sensación o necesidad de descansar para recuperar energías y continuar. También, es una forma de reflexionar sobre el viaje antes de seguir.

Mujeres viajeras

Pensando sobre los viajes y mi vida viajera a la que no me he dedicado 100% y ahora tengo claro que tampoco quiero hacerlo, me vino a la cabeza la idea que yo tenía de los viajes largos y quiénes lo hacían. Creí que habría muchas parejas o chicos solos dando la vuelta al mundo, visitando unos cuantos países del Sudeste asiático después de un trabajo en Australia o Nueva Zelanda, y algunas pocas chicas viajando con amigas. Pero la realidad es distinta.

Cuando me subí al bus de Nha Trang a Hoi An (desde donde escribo esto) me di cuenta que solo había un chico. El resto eramos todas mujeres. ¿Cómo podía ser? ¡Tantas mujeres viajando! ¿Solas? No todas. Había dos amigas por allá, tres amigas por acá, una chica sola, otras que se habían conocido viajando y la que estaba con el chico, su novio. ¿Chicos solos? Ninguno. No pude evitar sonreír al recordar los miles de foros que me tuve que leer para animarme a viajar sola como mujer, aunque luego tuve la suerte de estar acompañada por mi amiga Lavinia y en breve por David.

Las mujeres se han animado a viajar solas, a salir de su zona de confort y conocer el mundo. Nos hemos animado. Ya no tenemos miedos o si los tenemos, los sabemos afrontar. Y vamos demostrando al mundo y a la gente de estos países que visitamos, que las mujeres podemos viajar solas por nuestra cuenta sin ser consideradas locas o raras, porque muchas mujeres viajan solas, incluso aún teniendo novios o maridos que las esperan en sus países a la vuelta. Me encanta ver tantas mujeres que se atreven a viajes como éste solas o con amigas. Y también mujeres de Vietnam, de otras ciudades, viajan solas.

Extrañar casa

A veces uno tiene que hacer determinados sacrificios para cumplir sus sueños. Dejar la comodidad de mi casa, a al amor de mi vida en ella, y a mi vida tranquila en Madrid para venir a viajar por el Sudeste asiático con el fin de comprenderme a mi misma y comprender estas culturas, también es duro. Y acá no quiero hacerme la víctima, sé que hay miles de cosas peores y que muchos estarán pensando “ojalá todos tuvieran la suerte de hacer un viaje así”. Solo digo que dejar tu comodidad no es fácil y se extraña.

Se extraña el beso de buenas noches de la persona amada, se extrañan las charlas de la tarde, se extraña esa peli el domingo por la tarde o ese paseo del sábado por la mañana por el parque. Se extrañan esas rutinas que uno va armando con el compañero de su vida. Y se extrañan detalles como tener la ropa colgada en el armario, poder poner la lavadora cuando la cantidad de ropa sucia llega a su límite, comer algo hecho en casa, dormir cada día en la misma cama, no tener que reservar un hotel, ducharse en una buena ducha todos los días, etc.

Cada viajero o viajera lo vive diferente pero lo cierto es que muchos extrañan su casa aunque les fascine viajar. Algunos pueden viajar por meses y recién al año empezar a extrañar, otros más débiles como yo al cabo de una semana ya están extrañando a su amor, y a otros les da por extrañar a ratos. El asunto es saber reconocer cómo es uno y saber hasta donde está dispuesto a llegar para seguir viajando y conociendo culturas y paisajes nuevos, para seguir viviendo experiencias increíbles que sigan haciendo su vida más interesante aún. ¿Hasta donde? Conocer el límite personal es importante.

Y hasta acá llegaron mis reflexiones viajeras de hoy. En los próximos días, espero poder escribir sobre Hoi An, ciudad maravillosa donde ahora mismo me encuentro después de haber pasado un día y medio en Nha Trang.

Un alto en el camino de Dalat a Nha Trang, Vietnam, 2015
Un alto en el camino de Dalat a Nha Trang, Vietnam, 2015

Mi viaje por el mundo

Desde que empecé este blog tengo pendiente escribir sobre todos aquellos viajes que hice por España cuando aún no había empezado a estudiar Periodismo pero tenía claro que viajar era mi mayor pasión. También me gustaría escribir sobre el primer lugar que conocí de España al convertirse en mi nuevo hogar desde que emigramos de Argentina: Mallorca. Y sobre el segundo: Madrid, que luego sería mi hogar por diez años con interrupciones temporales. Y sobre el tercero, Barcelona, ciudad que repito una y otra vez. ¿Y por qué no escribir sobre la primera vez que viajé fuera de España?

Seguramente termine el año 2015 y no haya escrito sobre todos los viajes cortos y largos que hice en estos años. Sin embargo, hoy me gustaría hacer un resumen sobre mi ruta viajera desde que llegué a España en el año 2004, a modo biográfico, casi por poner en orden mi cabeza y reflexionar sobre los sitios donde estuve. Advertencia: este post puede ser muy largo pero me apetecía escribirlo y ahí va.

Ciudades visitadas por rominitaviajera a Septiembre de 2015 - viajarcaminando.org
Mapa que marca en naranja los puntos donde estuve y en verde a los que me gustaría – viajarcaminando.org

A principios de 2004, en Mar del Plata (Argentina) empacaba mis cosas y metía mi vida en una maleta, para venirme junto a mi familia a vivir a España. Ese fue mi primer viaje en avión y la primera vez que salí de Argentina, el país donde nací. Ese año no hubo muchos viajes, cumplí los 18 años y quería empezar la Universidad. Solo fui a un lugar distinto al que vivía: Madrid. Fui a visitar a mi hermano y terminé enamorada de la ciudad.

En 2005, estuve en Barcelona y me mudé finalmente a Madrid. Conocí por aquella época Salamanca, Toledo y Segovia a las que volvería una y mil veces en los siguientes diez años. Y en enero de 2006 me fui de visita a Argentina después de dos años de haberme despedido de ella. Conocí un poco más de Buenos Aires y me volví a enamorar de otra ciudad (¿acaso Madrid y Buenos Aires no son almas gemelas?).

No recuerdo si fue en 2006 o 2007 que viajé a Lisboa, la primera ciudad europea que visité fuera de España. Fue un viaje corto de cuatro días que no hizo más que avivar mi instinto viajero. Y así fue como en 2008, volví a salir de España para ir a Italia, en concreto a Roma y Florencia. Dos ciudades con historia, dos ciudades que me cautivaron y que me hicieron sentir que estaba dentro de una película de otra época, de la Europa de los libros.

Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano, Italia, Marzo 2008
Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano, Italia, Marzo 2008 – viajarcaminando.org

Catedral de Florencia, Italia, Marzo 2008 - viajarcaminando.orgCatedral de Florencia, Italia, Marzo 2008 – viajarcaminando.org

Había vendido rifas y quesos en la puerta de la Iglesia para poder cumplir de a poco el sueño de viajar por Europa y al ver Roma me di cuenta que ese sueño era posible aunque tuviera poco dinero. Así que a los pocos meses, volví a unirme al mismo grupo de amigas, a juntar dinero con las rifas, quesos y magdalenas. También me dieron la oportunidad de una media beca para grabar el viaje que hicimos por instituciones europeas y así fue como conocí ese mismo año, 2008, Estrasburgo en Francia, y Lovaina, Brujas y Bruselas en Bélgica.

@rominitaviajera en Estrasburgo, Francia, Julio 2008 - viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Estrasburgo, Francia, Julio 2008 – viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Lovaina, Bélgica, Julio 2008 - viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Lovaina, Bélgica, Julio 2008 – viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Brujas, Bélgica, Julo 2008
@rominitaviajera en Brujas, Bélgica, Julio 2008

En aquella época viajaba en bus así que me pasaba horas mirando la ruta, admirando el paisaje y los pueblos por los que pasábamos. Me di cuenta de la magnitud de las distancias. Me di cuenta que mi ruta viajera no había hecho más que comenzar y que el sueño de viajar por todo el mundo era posible. Solo era cuestión de buscarse la vida, de ir encontrando financiación. Y solicité más becas y participé en concursos. No tuve grandes éxitos pero sí me otorgaron una beca más en 2008 que me permitió viajar a Malta y escribir a raíz de ese viaje mi primer artículo en viajerosanonimos.com/Malta

Mi sueño viajero no hacía más que crecer pero a la vez que viajaba también estaba estudiando la carrera de Periodismo, así que en 2009 las cosas se complicaron un poco a nivel de dinero. No salí al exterior pero viajé por España: Sevilla, Cádiz, Zaragoza y más. Visité paisajes de ensueño en el Valle de Ordesa y Monte Perdido en Huesca y también allí descubrí que en España hay muchos pueblos abandonados.

Mi ruta viajera se había quedado en España por un año pero en 2010 volvió a salir: un viaje a Londres de cuatro días me hizo pisar Inglaterra por primera vez. Pero el plato fuerte vino unos meses después cuando recorrí en coche, durmiendo en tienda de campaña, la costa oeste de Francia, Vannes, Nantes, la Isla de Rochelle, Calais, y volví a Bélgica y a una de mis ciudades favoritas, Brujas, y conocí Gante para darme cuenta que me gustaba igual o más que Brujas. Y llegó Amsterdam y me volví a enamorar de una ciudad, distinta a Madrid, diferente a Buenos Aires, pero con una magia especial que me envolvió desde el primer encuentro y que me hace desearla por momentos después de años. Ese fue un largo viaje en el que conocí también Suiza: Berna, Ginebra y Zurich, donde me topé con un festival inmenso que invadía la ciudad. Estuve un par de días en la capital de Luxemburgo y volví a Francia para re-encontrarme con Estrasburgo y para conocer por fin el puente de Avignon de las canciones que cantaba de pequeña.

Isla de Vannes, Francia, Agosto 2010 - viajarcaminando.org
Isla de Vannes, Francia, Agosto 2010 – viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Amsterdam, Países Bajos, Agosto 2010
@rominitaviajera en Amsterdam, Países Bajos, Agosto 2010
@rominitaviajera en Zurich, Suiza, Agosto 2010 - viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Zurich, Suiza, Agosto 2010 – viajarcaminando.org

Parecía que en 2010 ya no había cabida a otro gran viaje después de haber recorrido media Europa. Sin embargo, pocos meses después, me seleccionaron de un proyecto de la ONG Oxfam en el que yo participaba aportando ideas. Se llamaba Dale la vuelta al mundo. Cuando me llamaron no podía creerlo: había sido seleccionada para ir a la India como voluntaria de un evento internacional donde 300 jóvenes de todo el mundo pondrían en común sus ideas sobre proyectos para hacer de este mundo un lugar mejor. Fue sin duda una de las experiencias más fascinantes de mi vida. Solo conocí Nueva Delhi y algunos puntos de alrededor pero la felicidad que me dio ese viaje quedó para siempre grabada en mi memoria.

@rominitaviajera en Nueva Delhi, India, noviembre 2010 - viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Nueva Delhi, India, noviembre 2010 – viajarcaminando.org

En 2011 conocí Santander y Burgos en España, Berlín en Alemania y Dublín en Irlanda. Berlín me impresionó por su historia, los pedazos del viejo muro en rincones de la ciudad, por los lugares destruidos, los edificios soviéticos y el ambiente alternativo. Dublín, por sus parques, sus callecitas, sus casas bajas y sus bares entrañables. Este año terminé de estudiar el Master que hice después de la carrera y mi vida dio un vuelvo en lo personal.

Palacio Real de Berlín, Alemania, Noviembre 2011
Palacio Real de Berlín, Alemania, Noviembre 2011 – viajarcaminando.org
Parques de Dublín, Irlanda, Diciembre 2010
@rominitaviajera en un parque de Dublín, Irlanda, Diciembre 2010 – viajarcaminando.org

En 2012 decidí que quería dejarlo todo para viajar y que empezaría por mi ciudad natal: Mar del Plata, en Argentina. Vendí los muebles, regalé ropa y armé dos maletas. Al principio me iba a ir por tiempo indefinido pero no tenía más dinero que para el pasaje de avión así que acepté un ofrecimiento de mi empresa de trabajar desde Buenos Aires durante dos meses. Así podría ahorrar más dinero para mi viaje por el mundo y de paso vivir en Buenos Aires, ciudad que me había enamorado seis años atrás y a la que no veía desde entonces. Fueron dos meses maravillosos en los que no solo me encontré con mi yo argentina sino que también pude visitar familiares, volver a mi Mar del Plata querida, conocer la provincia de Córdoba y cumplir uno de mis grandes sueños: conocer las Cataratas del Iguazú en la provincia de Misiones. Y la sensación que tuve al estar frente a ellas fue algo similar a lo que me ocurrió cuando a los dos años llegué a las ruinas de Machupichu y la vi, hermosa frente a mi. Distinto paisaje, la misma emoción: la de un sueño cumplido.

Bosques de Palermo, Buenos Aires, Argentina, marzo 2012
Bosques de Palermo, Buenos Aires, Argentina, marzo 2012 – viajarcaminando.org
Cataratas del Iguazú, Misiones, Argentina, Marzo 2012 - viajarcaminando.org
Cataratas del Iguazú, Misiones, Argentina, Marzo 2012 – viajarcaminando.org

Al volver a Madrid, me di cuenta que si quería recorrer Sudamérica y continuar mi viaje por el mundo, necesitaba más dinero así que seguí trabajando y ahorrando pero interrumpí mi ahorro para irme de voluntariado a Kenia en noviembre de 2012. Era una deuda pendiente con África, después de haberla estudiado como continente durante un año; y era una deuda con mi yo interior que quería hacer algo especial por este mundo.

Los niños del orfanato en la playa, Malindi, Kenia, Octubre 2012 - viajarcaminando.org
Los niños del orfanato esperando para comer en la playa, Malindi, Kenia, Octubre 2012 – viajarcaminando.org

Así fue como en 2013 volví a tomar la decisión de irme a Sudamérica, de empezar por ahí mi viaje por el mundo. Empecé a ahorrar y lo comuniqué en mi empresa (a final de año, en diciembre, dejaría de trabajar para irme a la Argentina y de ahí empezar mi viaje por el norte para pasar a Bolivia) pero en el interín hubo otro otro viaje: Miami, Estados Unidos, adonde fui por diez días de trabajo y me amigué con la idea que tenía últimamente de USA. Y luego otro viaje, también pagado por la empresa: Buenos Aires. Aproveché mi estadía en Buenos Aires de un mes para irme al norte de Argentina, a Salta y Jujuy, de mochilera con una amiga y así iría tanteando cómo sería mi viaje por el mundo…Y sin querer, ya lo había comenzado: estaba recorriendo el mundo, pasito a pasito, viaje tras viaje. Y cuando empezaba a tomar consciencia de esta idea, en un viaje de cinco días a mi ciudad natal, conocí a David, y esta vez me enamoré de una persona y no de una ciudad. Tras compartir una semana con él sabía que en este viaje por el mundo que ya había comenzado, ahora tenía un compañero, de viaje y de vida. Y qué bonito es el viaje compartido.

@rominitaviajera en Tres Cruces, Salta, Argentina, Abril 2013 - viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Tres Cruces, Salta, Argentina, Abril 2013 – viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Cerro Siete Colores, Purmamarca, Jujuy, Argentina, Abril 2013 - viajarcaminando.org
@rominitaviajera en Cerro Siete Colores, Purmamarca, Jujuy, Argentina, Abril 2013 – viajarcaminando.org

En 2013, David y yo recorrimos parte de Francia, Italia y España. Y en 2014 hicimos juntos mil viajes por Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, España y Portugal. Y en 2015 conocimos Marruecos y seguimos recorriendo España y Portugal. Viajes que relato en mi blog viajarcaminando.org y que van armando las piezas de este rompecabezas que es la ruta de mi viaje por el mundo y que no ha hecho más que comenzar.

David y Rominita en Machupichu, Perú, Agosto 2014 - viajarcaminando.org
David y Rominita en Machupichu, Perú, Agosto 2014 – viajarcaminando.org
Juntos en Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina, Noviembre 2014 - viajarcaminando.org
Juntos en Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina, Noviembre 2014 – viajarcaminando.org

Próximo destino: Sudeste asiático.

Antes de viajar: preparando el botiquín

Tenemos los pasajes y el equipaje armado y antes de viajar nos damos cuenta que no tenemos un botiquín de primeros auxilios. Para que esto no te pase, cuando acudes al Centro de vacunación internacional, al menos acá en España, te sugieren que no te olvides de armar uno después de darte las vacunas recomendadas para el país al que viajas. Pero ¿cómo preparo un botiquín médico? 

Medicamentos para mi Botiquín de primeros auxilios, listo antes de viajar al Sudeste Asiático
Medicamentos para mi Botiquín de primeros auxilios, listo antes de viajar al Sudeste Asiático

Ante todo voy a aclarar que no soy médica ni nada por el estilo así que si hay alguien que tiene una enfermedad o quiere aclarar dudas médicas, mejor consulte a un profesional. En este post simplemente pretendo ayudarles a armar el botiquín de primeros auxilios antes de viajar que en mi caso, lamentablemente, siempre he utilizado cuando viajo lejos.

Para heridas, es conveniente llevar algo para desinfectar o prevenir infecciones como la povidona yodada, el líquido de color marrón que nos ponen cuando nos lastimamos. A esto le sumamos los apósitos esterilizados o gasas y un esparadrapo adhesivo que es la cinta con la que pegamos las gasas a nuestra piel. Y para proteger aún más, en algunas webs como Antesdeviajar.com recomiendan llevar vendas. En mi caso, utilicé todo esto en el viaje a Kenia cuando me caí y me hice heridas en las rodillas que sangraban mucho. Todas estas cosas que antes no llevaba en mis viajes, me fueron muy útiles en aquel.

Tampoco estamos exentos de quemarnos (preparando la comida en una olla en el orfanato de Malindi en Kenia, me quemé la mano) así que una pomada para quemaduras no está de más.

Por otro lado, para evitar dolores de cabeza, fiebre o malestares generales derivados de dolores musculares, es conveniente llevar ibuprofeno y paracetamol. Además, puede ser interesante llevar omeprazol para proteger el estómago del ibuprofeno. Y hablando del sistema digestivo, yo suelo llevar pastillas de carbón para la diarrea, laxantes para lo contrario, un protector de intestinos que suelo tomar cuando sé que voy a comer algo que no digiero bien y algún regulador de flora intestinal como el plantago.

Si vamos a una zona tropical, es importantísimo llevar repelente antimosquitos fuerte. Yo además llevo una pulsera repelente que dura 30 días y lápiz amoníaco para picaduras de insectos (el mismo que usan los guardavidas en las playas cuando te rozan las medusas). De todas formas, si se viaja a una zona de riesgo de malaria o dengue, habría que consultar al médico y valorar si necesitamos vacuna o prevención oral como el malarone.

Por último y no menos importante, llevo descongestionador nasal porque en algunas zonas la humedad me inflama la nariz y me cuesta respirar; antihistamínico porque tengo alergia a algunas plantas; colirio para los ojos por si me entra algo que me irrita o por si me arden del cansancio; biodramina para los mareos en barco, coche o cualquier otro transporte que vaya por curvas (no llevé a Perú esto y me mareé bastante subiendo en minivan a la estación de Aguas calientes que sube a Machupichu); y crema de protección solar fuerte para evitar quemaduras y enfermedades de la piel.

Antes de viajar, revisa que el botiquín te quedó completo. Yo le agregué unas tijeras pequeñas y unas tiritas. Creo que no me dejo nada, pero si algún viajero pasa por acá y nota que me falta algo, invitado a dejar comentario así ayudamos a todos los que están por viajar y aún no tienen el botiquín armado. Yo me voy en una semana y ya lo tengo listo. 

¡Buen viaje!