Ko Lanta, cómo ir y qué hacer

Antes de viajar a Tailandia vimos fotos de Ko Lanta que nos hicieron incluirla en nuestro viaje por este país. Si bien las fotos luego no se correspondían con la realidad, la verdad es que lo pasamos muy bien los tres días que estuvimos en esta isla del Mar de Andamán.

Klon Nin Beach, Ko Lanta, Tailandia, 2015
Klon Nin Beach, Ko Lanta, Tailandia, 2015

Ko Lanta es una isla para descansar, para tomar algo en un barcito de playa con los pies en la arena mirando el mar, para recorrerla en moto o tuc-tuc, y si el presupuesto lo permite, hacer alguna excursión a las islas cercanas. A diferencia de otras islas más famosas de Tailandia, Ko Lanta es grande y no se recorre en un día ni dos.

¿Cómo ir a Ko Lanta desde Phi Phi?

Nosotros compramos el ticket de Ko Phi Phi a Ko Lanta en el puerto de Ao Nang-Krabi. Estábamos por embarcar a Phi Phi y nos lo ofrecieron en la taquilla al ver que no teníamos ticket de regreso y explicarles que queríamos ir a Lanta. Nos dieron un ticket abierto para que lo utilizáramos el día que nos diera la gana con dos horas distintas a elegir (11 y 15). Nos costó 450 baht (unos 12€ aprox.) a cada uno y nos dejó en el puerto principal. Desde la recepción de nuestro hotel nos fueron a buscar. En veinte minutos en furgoneta estuvimos en nuestro hotel.

Mapa de Ko Lanta, Tailandia, 2015
Mapa de Ko Lanta, Tailandia, 2015

Nos hospedamos cerca de la playa Klong Nin, frente al Lanta Nature Beach Resort que usamos de puerta de entrada a la arena cada día. Nosotros nos quedamos en el Intanin Resort que no tiene ni piscina ni acceso a la playa ni sitio donde servir el desayuno y por eso es más barato pero estuvimos muy bien.

¿Qué hacer en Ko Lanta?

Descansar. Bueno, eso es lo que hicimos nosotros la mayor parte del tiempo pero también visitamos algunas playas cercanas a Klong Nin. El primer día nos cruzamos a esta playa sin móviles ni nada, nos tiramos en la arena, nos bañamos en el mar y caminamos por la playa. Obviamente no tengo fotos de este día.

Tuc Tuc hacia Ba Kan Tieng Bay, Ko Lanta, Tailandia, 2015
Tuc Tuc hacia Ba Kan Tieng Bay, Ko Lanta, Tailandia, 2015

Al día siguiente nos fuimos a conocer la playa de la bahía Ba Kan Tieng. El tuc-tuc nos dejó casi a los pies de la arena. El mar se veía hermoso, azul cristalino, pero no tan espectacular como en Phi Phi, todo hay que decirlo.

Playa Ba Kan Tieng Bay, Ko Lanta, Tailandia, 2015
Playa Ba Kan Tieng Bay, Ko Lanta, Tailandia, 2015

Hacía mucho calor y no había sombras así que después de jugar un rato en el mar y tratar de ver el coral que nos anunció el recepcionista del hotel, nos inventamos una sombra. Hubo que limpiar un poco la zona de troncos y basura pero conseguimos que unos arbustos nos mantuvieran al reparo un buen rato del sol. Eso sí, rodeados de bichitos.

@rominitaviajera y David refugiados a la sombra, Ba Kan Tieng Bay, Ko Lanta, Tailandia
@rominitaviajera y David refugiados a la sombra, Ba Kan Tieng Bay, Ko Lanta, Tailandia

Cuando la sombra no aguantó más, nos bañamos en el mar otra vez, nos secamos y nos tomamos un tuc-tuc hacia una playa más cercana a nuestro hotel: Diamond Cliff. Es un acantilado y para bajar a la arena hay que entrar al bar donde están las escaleras. Merece mucho la pena asomarse para descubrir una playa casi salvaje que no venía anunciada en ningún lado ni fue recomendada por el recepcionista de nuestro hotel pero que resultó hermosa.

Diamond Cliff, Ko Lanta, Tailandia, 2015
Diamond Cliff, Ko Lanta, Tailandia, 2015

Las palmeras y árboles eran el marco a esta playa tan preciosa que se divisa desde el bar Diamond Cliff donde por cierto también tienen alojamiento si alguien quiere dormir con estas vistas. Lo curioso es que mientras estuvimos en la playa disfrutando del mar (profundo, por cierto) y del descanso, unos tailandeses se pusieron a armar una especie de carpas naturales con hoja de palma y bambú que supusimos las alquilarían al día siguiente. Era mediados de noviembre y la temporada alta estaba empezando. Cuando nos fuimos de la playa, el sol empezaba a bajar y la arena se tornaba dorada.

Bajando el sol en  Playa Diamond Cliff, Ko Lanta, Tailandia, 2015
Bajando el sol en Playa Diamond Cliff, Ko Lanta, Tailandia, 2015

Volvimos a la playa más cercana al hotel justo a tiempo para ver el atardecer sobre el mar y tomarnos algo en el bar Majestic donde pasaríamos las tres noches de nuestra estadía en Ko Lanta aprovechando la Happy Hour para darnos un gustito. Y los cocktails y la comida tailandesa se convirtieron en nuestra pequeña rutina nocturna en esta isla maravillosa.

Majestic Bar, Klon Nin Beach, Tailandia, 2015
Majestic Bar, Klon Nin Beach, Tailandia, 2015

El tercer día lo pasamos descansando y caminando por la playa Klong Nin. Estaba nublado, la marea baja y parecía que iba a llover en cualquier momento así que darse un baño en el mar estaba complicado pero igual lo disfrutamos. Los días de playa llegaban a su fin y estábamos a tan solo un día de darnos de bruces con la caótica Bangkok antes de regresar a España así que había que aprovechar a tocar la arena y meter los pies en el mar hasta el último minuto. Nos íbamos de Ko Lanta con muy buen sabor de boca y con un colorcito bronceado envidable.

Playa Klon Nin Beach, Ko Lanta, Tailandia, 2015
Playa Klon Nin Beach, Ko Lanta, Tailandia, 2015

Próximo relato: Bangkok

Ao Nang y Ko Phi Phi en Tailandia

Seis días en las playas de Tailandia es un plan ideal para descansar pero había que organizarlo bien si queríamos disfrutar sin gastar demasiado dinero y sin mezclarnos con muchos turistas. Al final, se nos dio bien: estuvimos en Ao Nang, Ko Phi Phi y Ko Lanta.

Vistas desde Ao Nang, Krabi, Tailandia, 2015
Vistas desde Ao Nang, Krabi, Tailandia, 2015

Ao Nang es un pueblo turístico de la provincia de Krabi, cuyas playas son bonitas aunque no paradisíacas como uno podría esperarse. Eso sí, hay bares, restaurantes, locales de ropa y sitios de masajes por toda la calle principal que termina en la playa donde hay más restaurantes y algunos resorts. Para pasear por la noche o escuchar música en vivo en sus bares abiertos está muy bien. El entorno natural además es muy bonito y aunque el mar no sea de aguas cristalinas, hay zonas donde uno se puede bañar a gusto y disfrutar de tranquilidad.

Costa de Ao Nang, Krabi, Tailandia, 2015
Costa de Ao Nang, Krabi, Tailandia, 2015

Estuvimos en Ao Nang un día al llegar desde Bangkog y otro día al regresar de Ko Lanta para volar a Bangkok de regreso, una semana después. Hay gente que en vez de hacer así, se hospeda cuatro o cinco días en Ao Nang y de ahí va y viene en el día en excursiones pero nosotros queríamos visitar las islas con más calma así que preferimos tomarnos un ferry a Ko Phi Phi y quedarnos ahí dos noches.

Ko Phi Phi yDon y Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015
Ko Phi Phi yDon y Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015

Ko significa isla y Phi Phi en realidad son dos islas: Phi Phi Don y Phi Phi Leh. Ésta última se puede visitar con excursiones de un día pero no se permite dormir ahí ni acampando porque está protegida. De hecho, antes de que se rodara la película La Playa en el año 2000, la isla era totalmente virgen. Hoy en día, te cobran 400 baht (10€) por persona para pisar la isla aunque solo quieras hacer unas fotos. Se paga al llegar y te dan un ticket por lo abonado. Es una Reserva natural.

Camino a Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015
En nuestra barquita privada camino a Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015

Nosotros nos hospedamos en la isla Phi Phi Don, en la zona de la bahía Ba Kao, donde hay un resort de lujo frente al mar y unos resorts más simples detrás rodeados de bares y restaurantes de bambú. El pequeño pueblo nos encantó, sobre todo por la noche. Nos habían dicho que en Phi Phi no se puede dormir en toda la noche de lo fiestera que es la isla pero nosotros decidimos irnos lejos del embarcadero al que llegó nuestro barco desde Ao Nang. Alejarnos de Ton Sai, el puerto de embarque, fue la mejor idea que tuvimos. De ese lado el mar estaba revuelto y sucio, hacía viento y el cielo anunciaba lluvia el día que llegamos a la isla, así que solo pudimos dar un paseo pero descansamos, alejados del bullicio de Ton Sai y al día siguiente estábamos mucho más cerca de Phi Phi Leh para conseguir llegar a Maya Bay antes que la mayoría de turistas.

Playa Maya Bay vista desde el mar, Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015
Playa Maya Bay vista desde el mar, Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015

Maya Bay, donde se rodó la película La Playa, es una playa bonita pero no se puede entrar al agua por la orilla y ponerse a nadar. Al menos, no se pudo cuando nosotros fuimos. El fondo está lleno de piedras y corales rotos así que hay que tener cuidado de no lastimarse. El agua es cristalina pero no hay profundidad en la zona que dejan para el turista que es menos de la mitad de la playa porque el resto de orilla está cubierta por los barcos que atracan en la isla. Lo bueno es que al llegar sobre las 8 y algo de la mañana no había tanta gente como cuando nos fuimos sobre las 9.

David y Rominita en la Playa de Maya Bay, KLo Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015
David y Rominita en la Playa de Maya Bay, KLo Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015

Alquilamos un bote-taxi solo para nosotros dos así que cuando nos cansamos de la playa volvimos al barquito y el chofer nos llevó a hacer snorkel. Desde donde estábamos podíamos ver aún la playa pero el agua era más cristalina y azul y en cuanto nos tiramos, nos rodeamos de peces. Fue una experiencia muy bonita nadar entre los peces.

Peces en el mar de Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015
Peces en el mar de Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015

La siguiente parada fue la laguna Phi Leh donde no vimos peces pero sí disfrutamos de un paisaje increíble: aguas turquesas en un entorno de acantilados precioso. El agua turquesa por fin era como el que veíamos en tantas fotos publicitarias sobre Tailandia.

Laguna Phi Leh, Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015
Laguna Phi Leh, Ko Phi Phi Leh, Krabi, Tailandia, 2015

Teníamos la barca alquilada por cuatro horas así que aún nos quedaba ver algo más: la isla de los monos. Sí, una playa donde los monos campan a sus anchas y hacen lo que les da la gana sin importar cuantos turistas vengan a verlos. Son muy graciosos y es curioso verlos de tan cerca y en su hábitat natural. La pena es que algunos turistas en su ignorancia apagan sus cigarrillos en el agua de las rocas, cosa que es aprovechada por los monos para mordisquear las colillas.

Mono en la isla de los monos, Ko Phi Phi Don, Krabi, Tailandia, 2015
Mono en la isla de los monos, Ko Phi Phi Don, Krabi, Tailandia, 2015

Al volver a Phi Phi Don, la isla habitada, no volvimos a nuestra cabañita sino que nos quedamos en la playa del otro lado, en la playa Nui. El día anterior con el cielo nublado no habíamos podido apreciar la belleza semejante de esa playa: la arena blanca, mar turquesa, entorno verde en un paisaje casi virgen. Ni resorts a pie de playa, ni multitud de turistas ni barcas. Lo que teníamos frente a nosotros para pasar todo el día era una playa hermosa y tranquila donde no solo se podía nadar junto a los peces sino también descansar a las sombras de los árboles. Disfrutamos de una tarde increíble hasta que el cielo anunció tormenta.

Playa Nui, Ko Phi Phi Don, Krabi, Tailandia, 2015
Playa Nui, Ko Phi Phi Don, Krabi, Tailandia, 2015

Al día siguiente, el bote de nuestro “resort” nos llevó a Loh Dalam, la bahía que está justo al otro lado del puerto de Ton Sai, a cinco minutos andando. Nos quedamos en la playa, que también estaba tranquila y aunque había resorts sobre nuestras cabezas y la arena no era tan suave, el entorno seguía siendo hermoso y el agua cristalina. Pasamos una mañana hermosa antes de embarcarnos hacia Ko Lanta donde pasaríamos tres días antes de volver a Ao Nang.

Playa Lo Dalan, Ko Phi Phi Don, Krabi, Tailandia, 2015
Playa Lo Dalan, Ko Phi Phi Don, Krabi, Tailandia, 2015

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