Viaje a Mendoza

Mendoza es una de esas provincias de la Argentina que enamoran y que te dejan con ganas de volver a verla. Solo fuimos por cuatro días y casi no pisamos la ciudad porque nos hospedamos en una cabaña en Potrerillos, pero fue un viaje inolvidable.

Potrerillos en Mendoza
Potrerillos, Mendoza, Argentina, Septiembre 2014 | Viajar caminando

Llegamos a la ciudad de Mendoza el viernes por la mañana. El vuelo ida y vuelta desde Buenos Aires nos costó unos 230€ al cambio oficial ($2400) del momento. En el aeropuerto alquilamos un coche porque no había forma fácil de llegar a Potrerillos sin él. Y nos vino muy bien para hacer las excursiones por nuestra cuenta: tanto la de montaña como la de las bodegas de vino.

La cabaña que teníamos reservada en Potrerillos resultó ser encantadora. Fue una sorpresa, regalo de bodas de una pareja amiga. Así que no teníamos ni idea donde nos hospedaríamos hasta que llegamos los cuatro, una hora y media después de aterrizar en Mendoza capital. Lo mejor eran las vistas a la pre cordillera andina que aún conservaba nieve a principios de septiembre. Era viernes y aún teníamos que trabajar pero el entorno agradable de las cabañas hizo la tarde muy amena.

Potrerillos en Mendoza
Vistas de la cabaña en Potrerillos, Mendoza, Argentina, Septiembre 2014 | Viajar caminando

Después nos fuimos a comer a un restaurante del pueblo, La Escondida, donde probé por primera vez solomillo al vino tinto que estaba delicioso. Y más tarde, después de terminar de trabajar, nos fuimos a merendar a la cafetería Hansel & Gretel en la zona alta de Potrerillos, un hermoso lugar  donde sentirse muy cómodo gracias a la hospitalidad de sus dueños.

Cafetería Hansel & Gretel
Cafetería Hansel & Gretel en Potrerillos, Mendoza, Argentina, septiembre 2014 | Viajar caminando

Excursión de alta montaña

El sábado emprendimos viaje hacia Uspallata, donde alquilamos cadenas para las ruedas y nos fuimos hacia el Puente del Inca, una formación rocosa con una carcasa ferruginosa que crea un puente natural que cruza el río Las Cuevas. Debajo del puente, a orillas del río, hay un hotel de aguas termales abandonado hace años y recubierto por los mismos sedimentos minerales. Los colores de los minerales hacen del puente un paisaje curioso.

Puente del Inca en Mendoza
Puente del Inca, Mendoza, Argentina, Septiembre 2014 | Viajar caminando

Desde el Puente del Inca nos fuimos al Parque provincial del Cerro Aconcagua, donde hicimos una mini excursión para ver de cerca uno de los picos más altos del mundo (el Aconcagua es la segunda cumbre terrestre de mayor altura relativa detrás del Everest). Y disfrutamos de la belleza de la Cordillera de los Andes en su mayor expresión.

Cerro Aconcagua
Cerro Aconcagua, Mendoza, Argentina, Septiembre 2014 | Viajar caminando

Queríamos ver el Cristo Redentor pero la ruta estaba cerrada por la nieve así que solo pudimos llegar hasta el último pueblo antes de cruzar a Chile: Las Cuevas. Descubrimos este pueblo sin saber nada de él y tras atravesar un túnel así que cuando se hizo la luz, las casas de techo alpino y la montaña nevadas nos dejaron boquiabiertos. Había tanta nieve que nos pusimos a jugar como niños pequeños, para después degustar unos deliciosos platos típicos en el restaurante Arco de las Cuevas para entrar en calor.

Excursión a los viñedos y a la bodega La Azul

El domingo nos fuimos a pasar el día a la zona de Tupungato, y visitar los viñedos. Mendoza es una provincia hermosa y sus paisajes cambian cada pocos kilómetros. Ya lo habíamos experimentado el día anterior camino hacia el cerro Aconcagua y volvió a ocurrirnos camino a los viñedos. Estábamos tan maravillados con las vistas que no paramos de hacernos fotos con ellas de fondo.

Camino a Tupungato Mendoza
Camino a Tupungato Mendoza, Argentina, Septiembre 2014 | Viajar caminando

Teníamos la idea de visitar viñedos y bodegas pero no sabíamos bien por donde empezar así que nos decidimos por la bodega mejor valorada en Tripadvisor: la bodega La Azul. Y no pudimos haber elegido mejor. Pasamos un día increíblemente maravilloso junto a nuestros amigos españoles que quedaron encantados con la belleza del lugar y la simpatía y calidez de su gente. La Bodega La Azul es un negocio familiar que tiene además un pequeño restaurante al aire libre donde se pueden degustar los vinos de la casa con los exquisitos platos tradicionales. Comimos maravillosamente y desde ese día nos empezó a gustar el vino.

Bodega La Azul
Bodega La Azul, Mendoza, Argentina, Septiembre 2014

Pero no solo la comida y la bebida convirtieron nuestra excursión en una de las mejores experiencias de nuestras vidas, sino también el entorno de viñedos y montaña y la amabilidad y simpatía de su gente. Pasamos horas en el lugar y terminamos la tarde escuchando el guitarreo y el canto de la familia de la Bodega La Azul. Realmente, un día inolvidable.

Bodega La Azul
Bodega La Azul, Mendoza, Argentina, Septiembre 2014 | Viajar caminando

Si tuviera que resumir en pocas palabras este viaje de cuatro días a Mendoza lo haría diciendo que fue un viaje lleno de momentos mágicos y paisajes increíbles. Mendoza es, sin duda, uno de los sitios a los que no dudaría en regresar.

Visitar Asturias en tres días

España en general es un país hermoso, pero a mi parecer Asturias es el mayor ejemplo de su belleza natural. Cuna de la de minería, es también tierra de pescadores y de turismo rural. Es tierra de prados verdes y montañas nevadas, de casitas de cuentos de hadas, de gente amable y cálida. Tierra de aguas cristalinas y frías, de grandes extensiones de arena, de vientos y de lluvias, de arcoíris y de mañanas cantadas por pajaritos. Es tierra de ensueños.

Relato del viaje a Asturias

Recorrer Asturias entera en tres días es imposible si se quiere disfrutar de sus encantos al máximo y no ir con prisas. Sin embargo, si uno ya conoce sus ciudades: Oviedo, Gijón y Avilés, como era mi caso, siempre se puede armar una nueva ruta para visitar Asturias en tres días desde una perspectiva nueva.

Había estado en Asturias años atrás y me había quedado enamorada pero no había vuelto a pasar ni de cerca. La idea era visitar el Parque Nacional de los Picos de Europa y conocer el Santuario de la Vírgen de Covadonga, pero finalmente se convirtió en un viaje de tres días haciendo una ruta por los pueblos asturianos pesqueros. Y no me arrepiento.

Llegamos al Principado de Asturias desde Madrid por la ruta A66 y paramos en Ujo, el pueblo donde nació mi abuela paterna, cerca de Mieres. Aquí se encuentra la Iglesia de Santolaya del siglo XII que es Monumento Artístico-Histórico desde 1923. Dimos una vuelta por el pueblo, lamentando su deterioro pero tratando de imaginarnos a mi abuela paseando por sus callecitas, subiendo el monte o comprando en el Economato.

Ujo, Iglesia Santolaya
Ujo, Asturias, mayo 2015 | Viajar caminando

Seguimos camino hacia la costa y llegamos a nuestro destino cerca de la localidad de Villaviciosa: el Hotel Alavera, en San Martín del mar, con excelentes vistas a los prados verdes y a las aguas de la Ría de Villaviciosa. Nos enamoró al instante en que lo vimos, al igual que su entorno de paz y belleza.

Asturias Hotel Alavera
Hotel rural Alavera, en Asturias | Viajar caminando

La dueña del hotel nos recomendó visitar los pueblos pesqueros asturianos y nos encantó la idea. Al primero que fuimos fue a Tazones, el más cercano a nuestro hotel. Allí comimos en el Restaurante La Playa un poquito de pulpo y calamares. Pero lo mejor fue el paseo por la costa: escuchar el mar chocar contra las rocas en la playa, sentir el viento soplar entre los barcos, y admirar la inmensidad del mar desde la orilla.

Asturias Tazones
Tazones, pueblo pesquero, Asturias, mayo 2015 |Viajar caminando

Después fuimos a la playa de Rodiles a descansar frente al mar. Es una playa extensa en un entorno de montes que la hace preciosa. El único inconveniente fue el viento pero disfrutamos mucho del paisaje y el relax.

Playa de Rodiles
Playa de Rodiles, Asturias, España, Mayo 2015 | Viajar caminando

Al día siguiente, aprovechamos más el día desde temprano: nos fuimos por autopista hasta el punto más lejos que íbamos a visitar para luego regresar por la ruta de la costa visitando pueblitos pesqueros.

La primera visita la hicimos a Luarca, un pueblo pintoresco atravesado por un río al que cruzan varios puentes muy bonitos. Dimos un paseo y probamos las delicias locales (una trenza dulce y esponjosa). Vimos las casitas sobre la ladera del rio y nos fuimos a la playa donde estuvimos casi solos por un buen rato, descansando, mirando hacia el faro, hasta que llegaron unos moteros y decidimos emprender viaje.

Luarca
Luarca, Asturias, España, Mayo 2015 | Viajar caminando

La siguiente parada fue la Playa del Silencio, a la que admiramos desde arriba del acantilado un buen rato. El entorno es precioso y lleno de paz. Realmente merece la pena desviarse del camino para ver esta playa.

Cerca de Playa del Silencio, hay un pueblo más pintoresco aún que Luarca, y se llama Cudilleros. Las casitas de colores apiladas una sobre la otra desde la orilla del mar y escalando la montaña, me recordaron a ciertos pueblitos de Brasil. Y a pesar de ser muy pequeño, tiene mucho movimiento tanto en el puerto como en la callecita que va hacia arriba. Los bares del puerto estaban llenos. Un pueblo animado y encantador.

Asturias Cudilleros
Cudilleros, pueblo pesquero, mayo 2015, Asturias | Viajar caminando

De ahí fuimos a Luanco, otro pueblo de la costa asturiana. De una arquitectura muy distinta a la de Cudilleros, me recordó a Santander. La llovizna dio un encanto especial a nuestro paseo por las costas de Luanco que terminó en la Iglesia del pueblo presenciando una boda con trajes típicos y gaiteros.

Luanco, Asturias
Luanco, Asturias, España, Mayo 2015 | Viajar caminando

Y por último, terminamos nuestro sábado en Gijón. Cansados de caminar, de conducir, de buscar estacionamiento, de no encontrarlo, y de viaje en sí, no disfrutamos el paseo por la ciudad tanto como de los pueblos. Dimos un paseo por la costa, visitamos la Plaza Mayor y el Ayuntamiento. Estuvimos en un bar cerca de la plaza de Jovellanos donde el servicio resultó pésimo: nunca nos trajeron la comida. Así que nos fuimos a cenar a Villaviciosa, el pueblo más cercano a nuestro hotel, donde tomaríamos sidra escanciada como es típico en Asturias.

Lastres
Lastres, Asturias, España, Mayo 2015 | Viajar caminando

Al día siguiente, nos fuimos a Lastres, el pueblo que la serie española Don Mateo hizo famoso. Resultó ser un pueblo precioso, con una playa de aguas cristalinas que invitaban a bañarse. Las callecitas de piedra amarilla en subida y bajada me recordaron a Valldemosa. Visitamos la casa que hizo de hogar de Don Mateo, y el edificio del reloj. El sol estaba fuerte pero pudimos disfrutar un buen rato de perdernos entre las callejuelas de Lastres antes de ir a nuestra última parada de este viaje a Asturias.

Ribadesella
Ribadesella, Asturias, España, Mayo 2015 | Viajar caminando

Nos despedimos de Asturias en Ribadesella, un pueblo con un puente enorme y una costa extensa que tiene un paseo con bares y restaurantes. El entorno es muy bonito, como toda Asturias. Aprovechamos a despedirnos del Principado comiendo unas tapas en un bar junto a la Iglesia principal de Ribadesella. Y con este descanso nos despedimos de tierras asturianas hasta la próxima, quela habrá seguro porque los paisajes de Asturias son de los más hermosos del país y siempre es agradable pasar un tiempo recorriendo estas tierras. Y aún nos quedaron pendientes Covadonga y los Picos de Europa.